Wednesday, February 21, 2018

Jordi Bertomeu, el alumno aventajado de Scicluna


CURA DE TORTOSA Y OFICIAL DE D.DE LA FE

Víctor Cardona: "Agradable, simpático, inteligente, bien preparado y con capacidad de decisión"

Los que lo conocen le definen como "una buena persona, con capacidad de liderazgo y de toma de decisiones", asi como "un sacerdote entregado

(José M. Vidal).- "Agradable, simpático, inteligente, bien preparado y con capacidad de decisión". Así define Victor Cardona, sacerdote de la diócesis de Tortosa, a su compañero de presbiterio, Jordi Bertomeu, el notario que, por indisposición del enviado especial a Chile, monseñor Scicluna, ha pasado a ser el protagonista de la misión papal sobre el obispo Barros.
El sacerdote de la pequeña diócesis catalana de Tortosa tiene 49 años y, antes de entrar en el seminario, estudió Derecho civil. Tras responder a la llamada de la vocación y cursar los años preceptivos de estudios eclesiásticos, el obispo le mandó a licenciarse primero y doctorarse, después, en Derecho Canónico, nada menos que en la Universidad Gregoriana de Roma, cuna de obispos y de grandes pensadores y teólogos.
Bertomeu es el oficial de Doctrina de la Fe, encargado de la recogida de datos. Es él el primero en tomar contacto con las denuncias y en realizar el primer informe sobre ellas. Su cercanía con Charles Scicluna es total y han trabajado muchas veces en equipo.
Cuenta con 7 años de experiencia en su cargo y, por lo tanto, en primera línea de la lucha contra los abusos. Lo designó para desempeñarse de oficial de Doctrina de la Fe el jesuita español, Luis Ladaria, actual prefecto de la congregación, que lo conoció en la Universidad Gregoriana, donde Bertomeu se licenció y se doctoró en Derecho Canónico. Tiene, por lo tanto, sobrada experiencia y una comprobada preparación en estos temas.
Además de inteligente, con capacidad de decisión y bien preparado, Bertomeu es un pastor, con entrañas de pastor, que sigue regresando a su diócesis cada mes, para ocuparse de la vicaría judicial y para ejercer de sacerdote en una parroquia. Sus compañeros de presbiterio y sus fieles aseguran que es una persona cercana, agradable, simpática y con gran capacidad de empatía.
En muchos casos de abusos ha ejercido de primer filtro y, además, ha recorrido prácticamente todos los países de Latinoamérica, dando cursos a sacerdotes y obispos sobre la forma de abordar los casos de pederastia, siguiendo la línea de la tolerancia cero marcada por Benedicto XVI y por el Papa Francisco.
Antes de ser oficial en Doctrina de la Fe fue coadjutor en su diócesis de Tortosa, después se doctoró en Roma en Derecho Canónico, regresó a su diócesis y fue nombrado Vicario judicial, cargo que, desde entonces, sigue simultaneando con el de de la Curia romana. Durante unos años fue también consiliario del movimiento matrimonial 'Equipos de Nuestra Señora'.
Es relativamente joven: tiene 49 años y los que lo conocen le definen como "una buena persona, con capacidad de liderazgo y de toma de decisiones", asi como "un sacerdote entregado, comprometido, sencillo, cercano y muy en línea con Francisco".
RD

Francisco acepta la renuncia del obispo nigeriano vetado por sus curas al pertenecer a otra etnia. OKPALEKE MUESTRA A BARROS EL CAMINO A SEGUIR: LA RENUNCIA COMO SERVICIO A LA IGLESIA

Francisco acepta la renuncia del obispo nigeriano vetado por sus curas al pertenecer a otra etnia


OKPALEKE: "SEGUIR COMO OBISPO DE AHIARA YA NO BENEFICIA A LA IGLESIA"

El prelado llevaba seis años sin poder entrar en la diócesis, pese a la intervención papal

Sacerdotes y laicos de la diócesis no permitieron a Okpaleke tomar posesión de su cargo por el simple motivo de no pertenecer a la etnia mayoritaria, los Mbaise, sino a la Ibo

(Jesús Bastante/Agencias).- Nunca se sintió querido. Desde que fuera designado por Benedicto XVI, en 2012, monseñor Okpaleke ha pasado seis años fuera de la diócesis de Ahiara, en Nigeria. ¿La razón? Los fieles y buena parte del clero no lo aceptaban. Y no por una cuestión religiosa, sino simple y llanamente por razones étnicas. Y ni siquiera la intervención directa del Papa logró poner fin al conflicto. Ahora, Okpaleke renuncia, "por amor a la Iglesia".
Tras una semana, Francisco la ha aceptado, nombrando un administrador apostólico e interviniendo la diócesis. El conflicto ha sido, y es, grave, pues sacerdotes y laicos de la diócesis no permitieron a Okpaleke tomar posesión de su cargo por el simple motivo de no pertenecer a la etnia mayoritaria, los Mbaise, sino a la Ibo. Un caso evidente de racismo.
En junio pasado, Francisco quiso cortar en seco esta situación, exigiendo a los diocesanos "total obediencia al Papa", bajo pena de sanciones canónicas. De hecho, se dio el plazo de un mes para que"cada sacerdote o eclesiástico incardinado en la diócesis católica de Ahiara, tanto residente o que trabaje en otro lugar, incluso en el extranjero" le escribiera una carta "pidiendo perdón" o serían suspendidos a divinis.

Nada surtió efecto: el Papa sí logró que la práctica totalidad del clero de la diócesis -200 cartas- manifestaran obediencia y fidelidad al nuevo obispo. "Sin embargo, algunos -subraya en una nota la Congregación para la Evangelización de los Pueblos- hicieron constar su dificultad psicológica en colaborar con el obispo, después de estos años de conflicto". De hecho, en las últimas semanas, los legítimos representantes de la diócesis no tuvieron acceso a las llaves para entrar al Obispado o la catedral. La situación se volvió insostenible.
Finalmente, y en aras de la comunión, Okpaleke presentó su renuncia, explicando que "desde el anuncio de mi designación, hubo reacciones violentas y resistencias de parte de un grupo de sacerdotes diocesanos de Ahiara, de laicos y de otros".
Por ello, añadió Okpaleke, "asumí el convencimiento a conciencia que seguir como obispo de Ahiara ya no beneficia a la Iglesia". Y concluyó: "Invito a todos los sacerdotes disidentes a reexaminar las motivaciones iniciales de convertirse en curas en la Iglesia católica. Son urgentes los arrepentimientos y las reconciliaciones".
Tras la renuncia de Okpaleke, Francisco decidió "no proceder con sanciones canónicas" contra los curas díscolos, "considerando el arrepentimiento" de los sacerdotes de la diócesis. Sí instó a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos escribir a cada cura para que "no vuelvan a repetir en el futuro estas acciones de irracional oposición hacia un prelado».
En la carta de renuncia del obispo que fue publicada por la agencia FIDES, órgano de información de las Pontificias Obras Misioneras, Okpaleke explica que a pesar de la intervención del Papa Francisco nada había cambiado en su situación y por tanto decidió la renuncia porque "esta situación no era buena para la Iglesia".
Del mismo modo, el Papa decidió intervenir la diócesis, enviando un administrador apostólico -la figura canónica es 'sede vacante et ad nutum Santcae Sedis (con decisión inmediata y sin alegar motivos)' a monseñor Ugorji, actual obispo de Umuahia, quien será encargado de restablecer el orden perdido en la diócesis.
De hecho, la nota vaticana reclama al clero que realice gestos de perdón y de reconciliación con el obispo dimisionario. "El Santo Padre no prevé por ahora designar un nuevo obispo de Ahiara, pero se reserva continuar y tener él mismo una especial solicitud hacia esa diócesis, llamando a colaborar a un nuevo administrador apostólico", refirió la nota.

Comunicado de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos sobre la diócesis de Ahiara

El Santo Padre, acogiendo la petición de S.E. Mons. Peter Ebere Okpaleke, lo ha retirado del cargo de Obispo de Ahiara, al tiempo que le agradece su amor a la Iglesia.
El Papa Francisco, en los meses de junio y julio de 2017, según él mismo había solicitado, ha recibido 200 cartas individuales de sacerdotes de la Diócesis de Ahiara, en las que le han mostrado obediencia y fidelidad.
Sin embargo, algunos han señalado su dificultad psicológica para colaborar con el obispo después de estos años de conflicto. Teniendo en consideración el arrepentimiento, el Santo Padre no ha querido proceder con sanciones canónicas, y ha encargado a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos que respondiese a cada una de ellos; la Congregación ha instado a cada uno de los sacerdote a reflexionar sobre el grave daño infligido a la Iglesia de Cristo y ha expresado su esperanza de que nunca se repitan en el futuro tales acciones tan irrazonables de oposición hacia un obispo legítimamente designado por el Santo Padre; también ha pedido que el clero realice gestos de perdón y reconciliación hacia el Prelado.
El Santo Padre está agradecido con todos aquellos, sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles, que han demostrado cercanía a S.E. Mons. Okpaleke y le han apoyado con la oración. También está agradecido a los Hermanos Obispos de la Conferencia Episcopal de Nigeria por el apoyo brindado a su hermano, a quien envía una Bendición Apostólica especial. Después también da las gracias a Su Eminencia el Cardenal John Onaiyekan por su servicio prestado como Administrador Apostólico; además de a S.E. Monseñor Ignatius Kaigama, Presidente de la Conferencia Episcopal, y al Arzobispo Metropolitano de Owerri, S.E. Mons. Anthony Obinna, por todo los esfuerzos realizados en esta dolorosa cuestión.
El Santo Padre no tiene la intención de nombrar un nuevo obispo en Ahiara por el momento, pero se reserva el derecho de seguir teniendo una preocupación especial hacia esa diócesis él mismo, llamando a colaborar un nuevo Administrador Apostólico Sede vacante et ad nutum Sanctae Sedis en la persona de S.E. Monseñor Lucius Iwejuru Ugorji, Obispo de Umuahia, a quien otorga todas las facultades reservadas al Ordinario.
El Santo Padre, que acompaña con su oración esta nueva etapa de la vida de la Iglesia de Ahiara, espera que con el nuevo Administrador Apostólico se reanude la vida de la Iglesia y nunca más se vuelvan a producir acciones que hieran el Cuerpo de Cristo


¿Qué hay detrás de la dimisión del obispo nigeriano rechazado por curas y fieles por ser de otra etnia?


OKPALEKE MUESTRA A BARROS EL CAMINO A SEGUIR: LA RENUNCIA COMO SERVICIO A LA IGLESIA

El caso muestra que, en África, la identidad tribal prima sobre el carácter universal del catolicismo


Nos damos cuenta, día tras día, que la sangre de la cultura, de la etnia, de la tribu sigue siendo más fuerte e importante que el agua del bautismo


(C. Doody/Agencias).- Una auténtica rebelión contra su obispo, simplemente porque no es de su etnia. Curas y fieles llevan seis años sin aceptar el nombramiento de monseñor Peter Ebere Okpaleke, que ni siquiera pudo tomar posesión de su diócesis. El Papa intervino y obligó a los curas a pedirle perdón a su obispo. Unos 200 lo hicieron, pero a regañadientes.
Para facilitar las cosas a Roma y servir mejor a la Iglesia, el prelado designado acaba de presentar al Papa la renuncia a su sede. Aún así, quedan muchas preguntas abiertas. Intentamos responder a algunas de ellas.
¿Qué pasó inmediatamente después de que Okpaleke fuera nombrado obispo de Ahiara por Benedicto XVI el 7 de diciembre de 2012?
"Desde el anuncio de mi nombramiento, ha habido reacciones violentas y resistencia por parte de un grupo de sacerdotes diocesanos de Ahiara, de laicos y de otros", explicó el propio monseñor Okpaleke. Reacciones que incluyeron el bloqueo de la catedral por fieles del grupo étnico mayoritario de la diócesis -los Mbaise, distinto al que pertenece Okpaleke, los Igbo- el día en el que se preveía la instalación del prelado. 
Esta situación de tensiones étnicas "no mejoró, pero al final fui consagrado el 21 de mayo de 2013, fuera de la diócesis, en el seminario mayor de Ulakwo, Owerri, debido a la situación en la diócesis", continuó Okpaleke. Si bien incluso "hasta ahora no he podido tomar posesión de la diócesis de Ahiara... cinco años, dos meses y una semana desde mi nombramiento pontificio".
¿Cuál es el conflicto étnico en Ahiara?
De entre los más de doscientos grupos étnicos que conviven en Nigeria, hay tres principales: los Igbo en el sureste, los Yoruba en el suroeste y los Hausa en el norte. La diócesis de Ahiara está en una región Mbaise dentro de un estado -el de Imo- de mayoría Igbo. Una de los dos principales razones que explican el rechazo de los fieles de Ahiara a monseñor Okpaleke, miembro de la etnia Igbo: estos fieles sentían que el nombramiento de una persona Igbo que, además, vino desde fuera de la diócesis -concretamente, desde la región de Anambra- fue un ejemplo de discriminación contra los católicos Mbaise, especialmente cuando su anterior obispo, Víctor Adibe Chikwe, pertenecía a esta última etnia.

¿Qué ha hecho el Vaticano para solucionar la situación?
Tras resultar imposible que Okpaleke tomara posesión de su diócesis, el Papa Francisco nombró como administrador apostólico de la diócesis al cardenal John Onaiyekan de Abuya, capital de Nigeria.
La diócesis siguió a la deriva hasta el 8 de junio de 2017, cuando el Papa Francisco recibió en el Vaticano a una delegación de Ahiara, donde amenazó con medidas como la suspensión a divinis a todos los sacerdotes de la diócesis que no aceptaban el mandato de Okpaleke.
"Estoy muy entristecido por lo que sucede en la Iglesia de Ahiara", declaró el Papa en aquel momento, señalando a su vez que "los que se han opuesto a la toma de posesión del obispo Okpaleke quieren destruir la Iglesia; esto no está permitido; tal vez no se dan cuenta, pero la Iglesia está sufriendo y el pueblo de Dios con ella".
El obispo de Roma pidió que cada sacerdote o eclesiástico incardinado en la diócesis escribiera "una carta dirigida a mí pidiendo perdón", manifestando además su "total obediencia al Papa" y su disposición "a aceptar al obispo que el Papa envíe y al obispo nombrado".
Según comunicó ayer la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el Papa Francisco acabó recibiendo "200 cartas individuales de sacerdotes de la diócesis de Ahiara, en las que le han mostrado obediencia y fidelidad", si bien algunos sacerdotes han vuelto a señalar "su dificultad psicológica para colaborar con el obispo después de estos años de conflicto".

¿Cómo explica el obispo la renuncia a su sede?
"Teniendo en cuenta lo mencionado, he asumido conscientemente la convicción de que continuar como pbispo de Ahiara ya no repercute en beneficio de la Iglesia", afirmó Okpaleke. "No creo que mi apostolado pueda ser eficaz en una diócesis donde algunos sacerdotes y fieles no me aceptan. Por ello, por el bien de la Iglesia y de la diócesis de Ahiara en particular, he pedido humildemente al Santo Padre que acepte mi renuncia al cargo de obispo de Ahiara. También tomo esta decisión por el bien de todos los fieles de Ahiara, especialmente aquellos que han permanecido fieles en una Iglesia local controlada por algunos sacerdotes", subrayó.
"Considero mi renuncia como la única opción correcta para facilitar la reevangelización de los fieles, y mucho más importante y urgente, de los sacerdotes de Ahiara, especialmente ahora que el Santo Padre y sus colaboradores de la Curia romana pueden distinguir a los sacerdotes que afirman su lealtad al Santo Padre de aquellos que han decidido retirarse desobedeciendo a la Iglesia católica".
Después de agradecer a aquellos que le han ofrecido apoyo durante todos estos años difíciles, Okpaleke ha reiterado su amor y su oración hacia los fieles de Ahiara y ha invitado a todos al arrepentimiento. "Invito a todos los sacerdotes disidentes a volver a examinar su motivación inicial para convertirse en sacerdotes de la Iglesia católica. Urge el arrepentimiento y la reconciliación".
¿Qué pasa ahora y por qué cedió el Papa Francisco?
"Teniendo en consideración el arrepentimiento" mostrado por los sacerdotes de Ahiara, Propaganda Fide también comunicó que "el Santo Padre no ha querido proceder con sanciones canónicas" contra ellos. Sí ha pedido a los curas díscolos, no obstante, que reflexionen "sobre el grave daño infligido a la Iglesia de Cristo" con la "esperanza de que nunca se repitan en el futuro tales acciones tan irrazonables de oposición hacia un obispo legítimamente designado por el Santo Padre", así como la realización por su parte de "gestos de perdón y reconciliación" hacia el obispo Okpaleke.
Según la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el Papa Francisco también espera que, con su nombramiento de un administrador apostólico para la diócesis -monseñor Lucius Iwejuru Ugorji, obispo de Umuahia- "se reanude la vida de la Iglesia [de Ahiara] y nunca más se vuelvan a producir acciones que hieran el Cuerpo de Cristo".
"El Santo Padre no tiene la intención de nombrar un nuevo obispo en Ahiara por el momento, pero se reserva el derecho de seguir teniendo una preocupación especial hacia esa diócesis él mismo", añadieron desde la antigua Propaganda Fide.
¿Es un caso aislado en África?
La conocida crisis étnica y tribal que ha afectado a la diócesis de Ahiara, en Nigeria "es sólo la punta del iceberg", ha declarado a la Agencia Fides el teólogo marfileño Donald Zagore, misionero de la Sociedad de Misiones Africanas (SMA). "Cuando en la Iglesia Católica -cuya esencia significa comunión, fraternidad y unidad- los miembros están divididos por cuestiones étnicas y tribales, hay que plantearnos seriamente esta pregunta profética: ¿realmente hemos entendido el significado de nuestro tiempo y nuestra fe?".
"Desgraciadamente", ha continuado Zagore, "nos damos cuenta, día tras día, que la sangre de la cultura, de la etnia, de la tribu sigue siendo más fuerte e importante que el agua del bautismo. El paradigma de la 'Iglesia familia de Dios' en África, a menudo parece un discurso sin sentido, que a veces toma la apariencia de una farsa. Nos estamos convirtiendo cada vez más de una 'Iglesia familia de Dios' en una Iglesia tribal. Hay que decir firmemente que esta actitud es cualquier cosa menos cristiana. El tribalismo no es de ninguna manera una característica de la Iglesia de Jesucristo".
¿Cuáles son las implicaciones del caso Okpaleke para la Iglesia universal?
No solo ha estado en juego en la diócesis de Ahiara la autoridad exclusiva del Papa de nombrar los obispos de la Iglesia universal. En el contexto, concretamente, de África, Francisco -al insistir que los oponentes de Okpaleke estaban haciendo daño al Cuerpo de Cristo- seguía en la tradición de sucesivos pontífices de no dejar que las afiliaciones tribales determinen las elecciones episcopales del sucesor de San Pedro.
Hay también al menos otros dos contextos en el mundo actual donde el precedente establecido ahora por la dimisión de Okpaleke puede tener importantes repercusiones.
Uno, en la diócesis de Osorno, en Chile, donde el actual obispo, Juan Barros, ha sido objeto durante tres años del rechazo de muchos de sus fieles y curas, por su supuesto encubrimiento y negligencia de los abusos perpetrados por el sacerdote pederasta Fernando Karadima.
Muchos vaticanistas citaron el conflicto en Nigeria cuando explicaron la negativa de Francisco para destituir a Barros, quien fue nombrado obispo por Juan Pablo II y ratificado por Benedicto XVI, lo que dificultó la posibilidad de que Francisco le destituyera sin una razón convincente.
Sin embargo, la decisión de Francisco de aceptar la renuncia de Okpaleke, debido a la oposición de la gente, insinúa que podría hacer lo mismo en el caso de Barros.
Otro caso parecido -si no exactamente el mismo- es en China, donde recientemente han crecido las especulaciones de que, de llegar el Gobierno y la Santa Sede a un acuerdo que permita la reanudación de lazos diplomáticos, los fieles católicos pueden verse obligados a aceptar a obispos de la Iglesia "patriótica", y como tal no nombrados por el Papa.

RD

Scicluna continuará con la investigación del 'caso Barros' tras ser operado de la vesícula


EL ESPAÑOL JORDI BERTOMEU PROSIGUE LOS INTERROGATORIOS HASTA QUE SEA DADO DE ALTA

James Hamilton y José Andrés Murillo acusan a Errázuriz y Ezzati de encubrir los abusos

"Errázuriz es un mentiroso, un encubridor. Vuelvo a decirlo a todos los chilenos: Errázuriz es un criminal y usted Ezzati es un cómplice de otro criminal", señaló Hamilton a la prensa

(Jesús Bastante).- Forman un experimentado tándem, y ni las dificultades ni la enfermedad impedirán que busquen la verdad en el 'caso Barros'. Monseñor Charles J. Scicluna, y su notario, el español Jordi Bertomeu, continúan en Chile investigando las acusaciones contra el obispo de Osorno. Y ello pese a que el arzobispo de Malta tuvo que ser ingresado esta mañana, y operado de la vesícula, según ha confirmado la Conferencia Episcopal chilena.
Así, su portavoz, Jaime Coiro, informó que el enviado papal llevaba días con este malestar. Tras ser ingresado, y "por decisión del Santo Padre", se confirmó que se mantendrían los encuentros, tanto con José Andrés Murillo (la otra víctima de Karadima, James Hamilton, se vio anoche con Scicluna) como con los laicos de Osorno, se mantendrían. Todas las partes estuvieron de acuerdo.
El encargado de continuar con las pesquisas es el español Jordi Bertomeu, que se encuentra asistido temporalmente por Mario Salas, sacerdote mercedario. Esta noche llegó a Chile el padre Hernán Díaz, sacerdote diocesano de Buenos Aires, que será quien acompañe a Bertomeu.
"Esperamos una pronta recuperación de Mons. Scicluna, quien desde ya ha manifestado su disposición a poder, en la medida que le sea posible, encontrar a algunas de las personas tan pronto pueda volver a ejercer la misión que le ha sido encomendada", concluyó Coiro, al tiempo que precisó que el Santo Padre ha aprovechado la comunicación sostenida esta mañana para reiterar su cercanía y oración por Chile.
"Como ustedes saben, monseñor Scicluna se tomó muy en serio este encuentro con las personas y, a pensar de que este malestar continuaba, siguió adelante con todos los encuentros que tenía previsto. Pero pareció pertinente hacer el chequeo médico en horas de la noche", informó el portavoz de la Iglesia chilena, quien confirmó que el arzobispo se encuentra estable y que la intención del enviado papal es la de retomar directamente las entrevistas tan pronto como sea posible. El tiempo de recuperación se estima entre 48 y 72 horas.

Mientras tanto, como decíamos, se sucedieron las declaraciones. Así, Bertomeu mantuvo un encuentro de tres horas de duración con José Andrés Murillo, una de las víctimas de Fernando Karadima. "Uno se siente escuchado", comentó Murillo, destacando que "hoy día pareciera que no toda la Iglesia tiene la cara de Errázuriz y Ezzati, y la venida de Scicluna y Bertomeou nos muestra esa otra cara".
Sobre la relación entre ambos, Murillo aseguró que "hablar con uno de ellos es prácticamente hablar con los dos" porque "trabajan codo a codo". "Son personas honestas, confiables, y eso se siente", aseguró Murillo.
"Hoy le entregué al padre Jordi la carta que le envié a Errázuriz a través del jesuita Juan Díaz en 2002, contándole todo lo que pasaba en la parroquia del Bosque. Si él no hizo nada a partir de esa carta significa que se hizo cómplice y encubridor", comentó la víctima de Karadima acerca de Francisco Javier Errázuriz.
La misma tesis fue la que siguió, anoche, James Hamilton, quien se encontró con Scicluna y Bertomeu antes de la operación del enviado papal. La otra víctima de Karadima también salió ilusionado de la reunión, en la que denunció cómo los cardenales Francisco Javier Errázuriz y Ricardo Ezzati son encubridores de los delitos del cura.
"Errázuriz es un mentiroso, un encubridor. Vuelvo a decirlo a todos los chilenos: Errázuriz es un criminal y usted Ezzati es un cómplice de otro criminal", señaló Hamilton a la prensa.
Finalmente, el movimiento de Laicos de Osorno anunció que la situación de Scicluna no interferirá en la entrega de un informe de 1.500 páginas, con las que pretenden describir el ambiente enrarecido que se vive en la diócesis desde la llegada de Juan Barros.
"Cuatro sacerdotes se han ido, estudiantes católicos escriben cartas para que no les confirmen, dos pastorales de parroquias le han cerrado las puertas al obispo Barros, hay empleados desafectados por situaciones de abuso de poder, todas estas situaciones las traemos como relato y como evidencia al arzobispo", detalló Mario Vargas, uno d ellos portavoces.
Los integrantes de la agrupación esperan que todos los antecedentes lleguen a la brevedad a manos del Papa Francisco, y que ello se traduzca en cambios en el obispado osornino a fin de restaurar la paz dentro de las parroquias, revirtiendo con ello el quiebre que se evidencia entre los fieles católicos.
Parte médico
Pasado el mediodía, la Dirección Médica de la Clínica San Carlos de Apoquindo, de la Red Salud UC Christus, dio a conocer el siguiente parte médico:
"En relación al estado de salud del Arzobispo Charles Scicluna, Clínica San Carlos de Apoquindo de la Red de Salud UC CHRISTUS informa lo siguiente:
Monseñor Scicluna ingresó a nuestra Clínica a las 21:00 de ayer martes con dolor abdominal, malestar que venía presentando en los días previos. Luego de ser evaluado por un equipo médico, se le diagnosticó una probable colecistitis aguda y se realizaron diversos exámenes que confirmaron el diagnóstico.
Esta condición ha requerido, como primer paso, tratamiento antibiótico y analgésico para abordar el cuadro inflamatorio de la vesícula biliar, para luego hacer una cirugía laparoscópica para extirpar la vesícula, la cual fue realizada esta mañana.
Monseñor Scicluna se encuentra actualmente en buenas condiciones, recuperándose satisfactoriamente de la colecistectomía laparoscópica, procedimiento mínimamente invasivo con muy buen pronóstico.
La cirugía estuvo cargo de nuestro equipo de Cirugía Digestiva, encabezado por el doctor Rodrigo Miguieles.
Se espera que el tiempo de recuperación en la clínica será de 48 a 72 horas".
 


RD

Tuesday, February 20, 2018

En el 90 aniversario de Pedro Casáldaliga por Javier Melloni sj

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Conmemoramos este año (el 16 de febrero) el noventa aniversario de una vida tenazmente entregada, el largo recorrido de una existencia empeñada en humanizar esta tierra todavía por humanizar. No es frecuente encontrar en la misma persona al místico y al profeta, al guerrillero y al poeta, al obispo y al rebelde. Cuando esto sucede, es exigente el don que recibe una generación. Y cuando esto se prolonga en el tiempo, persistentemente y sin claudicar hasta la edad de noventa años, a pesar no solo del envejecimiento sino de la enfermedad del parkinson, no podemos sino sentir una mezcla de estremecimiento y agradecimiento que brotan de la interpelación que tal icono viviente arroja al resto de la comunidad.
Pedro Casaldáliga no se ha movido en cinco décadas de la tierra a la que fue enviado como misionero claretiano después de haberse entregado en sus primeros años de ministerio en los barrios marginales de Sabadell. Llegó al estado de Mato Grosso del Brasil en 1968 y desde entonces no ha regresado a su tierra natal “porque los pobres no pueden viajar”. Por un gesto lúcido de la Iglesia brasileña, tres años después de su llegada fue ordenado obispo de Sao Félix de Araguaia, una de las diócesis más extensas del país. Su defensa valiente e insobornable de “los sin tierra”, tanto campesinos como indígenas, provocó desde el comienzo un duro enfrentamiento con los terratenientes, conflicto que no ha cesado desde entonces y que ha conllevado un riesgo continuo de su vida, incluidos estos últimos años.

Pastor de su pueblo, ha ejercido impecable y valientemente su misión como obispo, dando pleno sentido a su significado: epi-​scopos, el que vela por encima (epi) para que se alcance la meta (scopos), que no es otra que la utopía del Reino. Así ha sido durante más de treinta y cinco años hasta que tuvo que dimitir a causa del límite de edad. Pero allí ha permanecido y sigue permaneciendo, a costa del riesgo de su vida y de las incomodidades e inclemencias del lugar. Pedro Casaldáliga ha confirmado el nombre heredado de su familia: con vuelo y mirada de águila ha velado por el territorio y por la prole que le fueron confiados hace cincuenta años y los círculos concéntricos de su vuelo se han extendido hasta nosotros.
A través de sus escritos (poemas, cartas y sermones) podemos reconocer y recorrer el vigor y el compromiso de toda una vida y las causas a las que se ha entregado. “Las causas de mi vida valen más que mi vida” ha dicho muchas veces sobre sí mismo. Sus poemas contienen la brisa y el fuego del Espíritu y son capaces de rescatar la belleza de ese infierno donde fue enviado a servir. Hace diez años, a propósito de su ochenta aniversario, elegí algunos de ellos para El Rincón de la mística. Una década después siguen teniendo el mismo valor, incluso mayor, porque se han ido tatuando en la piel apergaminada de su cuerpo enjuto y tembloroso. Los retomo para dejar que resuenen de nuevo.
Y el llanto y la risa en la mirada /​Y la mano extendida y apretada /​No tener nada. /​No llevar nada. /​No poder nada. /​No pedir nada. /​Y, de pasada, /​no matar nada; /​no callar nada. /​Solamente el Evangelio, como una faca afilada. /​Y el llanto y la risa en la mirada. /​Y la mano extendida y apretada. /​Y la vida, a caballo, dada. /​Y este sol y estos ríos y esta tierra comprada, /​Por testigos de la Revolución ya estallada. /​¡Y “mais nada”!
Veo el color apenas, /​sin las formas. /​Veo el fulgor del rumbo, /​no el camino. /​A los cincuenta años semiandados /​siento la misma Voz /​mal respondida. /​Mañana será tarde. /​Hoy es el día oscuro. /​Ser fiel /​sería /​serlo /​a cada gris instante, /​sin mayores certezas, detrás de la Llamada, /​a tientas por la vida /​en muchedumbre; /​a solas con el hombre /​–humus, semilla, valla y horizonte– /​que me posibilita; /​en paz semipactada /​–gratuita victoria– /​con ese Dios /​sin rostro /​que me espera /​–Padre y Mendigo mío, /​mi Tormenta y mi Puerto-.
La vida sobre ruedas o a caballo, /​yendo y viniendo de misión cumplida, /​árbol entre los árboles me callo /​y oigo cómo se acerca tu venida. /​Cuanto menos Te encuentro, más te hallo, /​libres los dos de nombre y de medida. /​Dueño del miedo que Te doy vasallo, /​vivo de la esperanza de Tu vida. /​Al acecho del Reino diferente, /​voy amando las cosas y la gente, /​ciudadano de todo y extranjero. /​Y me llama tu paz como un abismo /​mientras cruzo las sombras, guerrillero /​del Mundo, de la Iglesia y de mí mismo.
Como un río que me invade mansamente. /​Que penetro, deslumbrado. Como un río /​que me arrastra, poderoso, en su corriente /​mientras abro, libremente, el curso mío. /​Como un río que respeta mis orillas. /​Con el cielo todo entero en su regazo. /​Que yo sigo, por las noches, de rodillas, /​y circundo, bajo el sol, como un abrazo. /​Como un río que me acuna, que me sacia. /​Que yo invento con las aguas de Su gracia. /​Como un río ya llegado y por llegar. /​Donde muere el día y nace el día nuevo. /​Como un río que me lleva y que yo llevo. /​Como un río que se sabe río y mar.
Todo ello emana de su más hondo vínculo con el Señor Jesús:
Mi fuerza y mi fracaso /​eres Tú. /​Mi herencia y mi pobreza. /​Tú mi justicia, /​Jesús. /​Mi guerra /​y mi paz. /​¡Mi libre libertad! /​Mi muerte y vida /​Tú. /​Palabra de mis gritos, /​silencio de mi espera, /​testigo de mis sueños, /​¡cruz de mi cruz! /​Causa de mi amargura, /​perdón de mi egoísmo, /​crimen de mi proceso, /​juez de mi pobre llanto, /​razón de mi esperanza, /​¡Tú! /​Mi tierra prometida /​eres Tú… /​La Pascua de mi Pascua, /​¡nuestra gloria /​por siempre, /​Señor Jesús!
Una vida y una doctrina semejantes manifiestan que existe una patrística contemporánea. Pedro Casaldáliga forma parte de esta saga y tenemos la fortuna de serle contemporáneos. Como testigo de Cristo crucificado, resucitado y resucitante, su palabra tiene un valor confesante y sus actos contienen la capacidad de engendrar vida. Por ello no solo es hermano sino también padre.
Javier Melloni es escritor, teólogo, antropólogo y jesuita
El Ciervo

Iniciando el contacto con un poema de Pedro Casaldaliga



MENUDÍSIMAS ALAS,
casi insecto.
A dos palmas de mí,
aurolándome,
o en el "ora-pro.nobis" espinoso
de florecillas rojas.
Con el pico insistente y obsesivo,
goloso de las flores
alfiler de perfumes y de néctar.
Beija-flor: colibrí,
de seda verde-miel y plata-oro.
Viruta de la luz, cristalizada.
Hélice de arcoiris.

Pedro Casaldaliga

Nido de poesía

Saturday, February 17, 2018

El Papa renueva y fortalece la Comisión Pontificia para la Protección de Menores


DA UN NUEVO IMPULSO A SU "TOLERANCIA CERO" CONTRA LA PEDERASTIA

Confirma a O'Malley al frente del organismo e incluye en él a víctimas de abusos

Representantes de diversos nuevos países ofrecerán su sabiduría y experiencia a la Comisión. Hay víctimas de abuso entre los miembros anunciados

(C. Doody/Agencias).- El Papa de la "tolerancia cero" da otro paso decisivo hacia la erradicación de la pederastia en la Iglesia. Francisco ha renovado y fortalecido la Comisión Pontificia para la Protección de Menores (CPPM) al confirmar al Cardenal Seán O'Malley como Presidente del órgano, y al nombrar a él a ocho hombres y ocho mujeres, algunos de ellos conocedores en primera persona del mal de los abusos sexuales cometidos por clérigos.
Los nuevos Comisarios son: el Profesor Benyam Dawit Mezmur (Etiopía); la Hermana Arina Gonsalves, RJM (India); On. Neville Owen (Australia); Sra. Sinalelea Fe'ao (Tonga); Prof. Myriam Wijlens (Países Bajos); Prof. Ernesto Caffo (Italia); Hna. Jane Bertelsen, FMDM (Reino Unido); Sra. Teresa Kettelkamp (Estados Unidos); Sr. Nelson Giovanelli Rosendo dos Santos (Brasil).
Los siete miembros reconfirmados son: Dr. Gabriel Dy-Liacco (Filipinas); S.E. Mons. Luis Manuel Alí Herrera (Colombia); P. Hans Zollner, SJ (Alemania); Prof. Hanna Suchocka (Polonia); Hna. Kayula Lesa, RSC (Zambia); Hna. Hermenegild Makoro, CPS (Sudáfrica); Mons. Robert Oliver (Estados Unidos).
Según ha informado el Vaticano, la "sesión de apertura de la Asamblea Plenaria de abril comenzará con una reunión privada con varias personas que han sufrido abusos". Luego, los miembros "debatirán diversas propuestas para promover un diálogo permanente con las víctimas de todo el mundo".


La Iglesia necesita escuchar la voz de las personas que han sido abusadas
A propósito de la renovación de la CPPM, el Cardenal O'Malley ha declarado: "Nuestro Santo Padre, el Papa Francisco, ha mostrado mucha consideración y oración al nombrar a estos miembros. Los comisarios recién nombrados añadirán una perspectiva global a la protección de los menores y adultos vulnerables. El Santo Padre ha asegurado la continuidad del trabajo de nuestra Comisión, que consiste en ayudar a las Iglesias locales de todo el mundo en sus esfuerzos por proteger a todos los niños, jóvenes y adultos vulnerables de posibles daños".
El Pontífice ha elegido a estos ocho hombres y ocho mujeres en el campo multidisciplinario de los expertos internacionales en la protección de menores y adultos vulnerables contra el delito de abuso sexual. Representantes de diversos nuevos países ofrecerán su sabiduría y experiencia a la Comisión, reflejando el abrazo global de la Iglesia y el desafío de crear estructuras de protección en diferentes contextos culturales.
"Hay víctimas/supervivientes del abuso sexual clerical entre los miembros anunciados. Desde que se fundó la Comisión, personas que han sufrido abusos y padres de víctimas/supervivientes han estado entre sus miembros. Como siempre ha sido práctica de esta Comisión, la CPPM apoya el derecho de toda persona que haya sufrido abusos a revelar o no revelar públicamente sus experiencias. Los miembros nombrados hoy han decidido no hacerlo públicamente, sino sólo dentro de la Comisión. La CPPM cree firmemente que su privacidad es un valor que debe respetarse", afirmó el purpurado.

El mayor desafío: crear una cultura de protección 

Esta comisión fue instituida el 22 de marzo de 2014 por el Papa Francisco quien le encomendó "la tarea específica de proponer las iniciativas más oportunas de cara a la protección de los menores y de los adultos vulnerables, así como realizar todo lo posible para asegurar que crímenes como los ya sucedidos, no se vuelvan a repetir jamás en la Iglesia".
Tal y como se lee en el quirógrafo del Santo Padre para la institución de esta Comisión, "la tutela efectiva de los menores y el compromiso de garantizar su desarrollo humano y espiritual conforme a la dignidad de la persona humana son parte integrante del mensaje evangélico que la Iglesia y todos sus miembros están llamados a difundir en el mundo.
"Dolorosos hechos han impuesto un profundo examen de conciencia por parte de la Iglesia y, juntamente con la petición de perdón a las víctimas y a la sociedad por el mal causado, han conducido a iniciar con firmeza iniciativas de varios tipos con la intención de reparar el daño, hacer justicia y prevenir, con todos los medios posibles que se repitan episodios similares en el futuro".
La inculturación de la prevención y protección contra el abuso en la vida y en la acción de las Iglesias locales sigue siendo el objetivo futuro del CPPM y su mayor desafío.
Durante los últimos cuatro años, la CPPM ha trabajado con casi 200 diócesis y comunidades religiosas alrededor del mundo para concienciar y educar a la gente sobre la necesidad de proteger en nuestros hogares, parroquias, escuelas, hospitales y otras instituciones. Los miembros desean dar las gracias a todos los que han acogido este llamado y expresar su gratitud a la Santa Sede por apoyar y alentar estos esfuerzos.
RD

“Yo quiero que Dios bendiga a quien disparó a mi hijo” por Juan Arias

Soldados cachean a un vecino de una favela, en Río de Janeiro.
Soldados cachean a un vecino de una favela, en Río de Janeiro. AFP

Confieso que preferí siempre la fe de las personas sencillas a la de mis estudios académicos de teología


Siempre me impresionaron las madres pobres de las favelas de Rio que acaban perdonando a los asesinos de sus hijos. Es cierto que el perdón a los enemigos es el acto más sublime de amor, pero no es fácil ser capaz de tanto.
Entre esas madres, Wania Moraes, que hace días tuvo que enterrar a su hijo de 13 años, matado por una bala perdida, fue aún más allá. Ante el cadaver del pequeño Jeremías, llegó a confesar en voz alta: "Quiero que Dios bendiga a quien disparó a mi hijo". Y añadió: "Yo estoy feliz porque se que él está cerca de Dios".
Son palabras graves en los labios de una madre ante el hijo muerto. Palabras que ya he visto criticadas por algún especialista en teología, el cual las tachó de "alienación religiosa". Son esos intelectuales incapaces de interpretar los mecanismos de defensa de una mujer sencilla, en el paroxismo de su dolor de madre al perder un hijo violentamente. ¿Hubiesen preferido verla retorciéndose en una escena teatral, derramando rios de lágrimas y maldiciendo a Dios por no haber salvado a su hijo inocente?
Todos tenemos el derecho de buscar en los momentos de dolor extremo algo que nos impida enloquecer. Si a esa madre la sostuvo en ese momento su fe religiosa, nadie tiene derecho a condenarla.
La madre del pequeño Jeremias, un joven que soñaba con un futuro mejor que el infierno de la favela preparándose para ser pastor evangélico, estaba orgullosa de que su hijo tuviese aquella oportunidad, mejor que el que acabara tentado por las sirenas de los traficantes de drogas.
Ya he oido a madres de esas favelas decir: "Mejor un hijo muerto que bandido". Nadie debe arrogarse el derecho de juzgar el corazón de una madre cuando sueña con el futuro del fruto de su vientre. Ese es un sagrario inviolable.
Existe la fe del teólogo y la de las personas simples. Yo estudié teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, el centro internacional de los jesuitas que proponía una visión moderna de la religión. Quien, sin embargo, me enseñó la fe vivida sin complicaciones teológicas, fue la actitud de mi madre ante su hija muerta con 41 años, víctima de un cáncer, y que dejaba a cinco hijos pequeños.
Mi madre era maestra de escuela en España, y toda la vida escogió enseñar en aquellos lugares a los que el gobierno no obligababa a ir a los maestros, porque eran peligrosos o difíciles para vivir. Al despedirse de su hija, antes de cerrar el ataúd, la besó en la frente y sin derramar una lágrima le dijo: "Espérame. Yo soy la más anciana aquí y seré la primera en reencontrarte". Un familiar se le acercó con un vaso de agua y una pastilla de Valium. Mi madre le dijo serena: "No hace falta, mi fe me sostiene". Confieso que preferí siempre aquella fe sencilla a la de mis estudios académicos de teología.

Dedicatoria

Deseo dedicar esta columna al misionero y obispo catalán Pedro Casaldáliga, que hoy cumple 90 años y a quien considero un santo en vida. Ha dedicado su existencia, en Mato Grosso, a la defensa de los campesinos pobres y de los indios, víctimas del capitalismo salvaje. Mal visto siempre por el Vaticano, Pedro, por coherencia con su fe, vivió y sigue haciéndolo –aunque hoy golpeado por la enfermedad, encarnado con los pobres y perseguidos, compartiendo sus necesidades y sus peligros.
Estoy seguro de que él entiende, sin juzgarla, la fe extrema de esas madres pobres que, como Wania, víctimas de la violencia que les arranca a sus hijos, abandonada por los poderes que deberían defenderlas, no encuentran otro consuelo para sobrevivir que refugiarse en el misterio.
Juan Arias
El País

TECHO CHILE. REVISANDO EL AÑO 2017 con JUAN CRISTÓBAL BEYTÍA SJ






Juan Cristóbal Beytía sj, Capellán de TECHO Chile ha cumplido ya cuatro años en esta organización, donde, además, de Capellán ha tenido que realizar la labor de Director Ejecutivo, varias veces, para TECHO Chile, TECHO Latinoaméica.


En esta conversación Juan Cristóbal recoge lo sucedido en el año 2017 y nos dice al inicio que "...destaco que temprano tuvieron incendios forestales en Chjile y eso nos significó una movilización muy importante de voluntarios a lo largo de todo el país y yo quisiera destacar eso porque TECHO ha estado en algunas ocasiones en conflicto con la autoridad de gobierno porque en estos temas de emergencia el TECHO tiene un ritmo que es muy ágil y a veces la autoridad se demora un poco más en tomar decisiones; tiene su sistema y sus mecanismos para llegar a decidir y eso no ha hecho chocar en el pesado pero lo que ha sido interesante y por eso quiero destacarlo, es que el trabajo que hemos ido haciendo durante estos cuatro años de gobierno de la Presidenta Bachelet ha sido de ir acercando posiciones, tratar de coordinarnos, poner siempre por delante el bien mayor del país y que si el país nos necesita poder como TECHO, aportar..."

Nos cuenta sobre otras actividades y otras temas a los que TECHO está interesado en participar.

Recalca que hoy TECHO es la institución que más información tiene sobre campamentos en Chile y a nivel latinoamericano es el que tienen más información sobre asentamientos informales

Junto con entregarnos algunas cifras nos habla de lo pendiente, de las razones porque la gente está volviendo a vivir en campamentos y lo que se viene para este año 2018

Friday, February 16, 2018

CHILE. DEJEN HACER SU TRABAJO AL ENVIADO DEL PAPA. por LUIS BADILLA

Juan Carlos Cruz: la acusación

Las insidiosas iniciativas del Nuncio Ivo Scapolo que condicionan la misión de Mons. Charles Scicluna

Cuando faltan pocos días para la llegada de Mons. Charles Scicluna, enviado del Papa Francisco a Chile “a propósito de algunas informaciones recientes con respecto al caso de S.E. Mons. Juan de la Cruz Barros Madrid, Obispo de Osorno” (comunicado vaticano), la prensa local informa que se han registrado algunas intervenciones de parte del Nuncio apostólico, Mons. Ivo Scapolo, diplomático vaticano residente en el país desde julio de 2011. Las iniciativas del Nuncio han sido interpretadas por muchos como actos insidiosos que pueden crear graves obstáculos para la misión del arzobispo maltés de La Valletta. Concretamente, los principales medios chilenos informaron en las últimas horas que el Nuncio Mons. Scapolo habría solicitado a las tres personas que acusan a Mons. Barros de haber ocultado los abusos del padre F. Karadima, y al movimiento de laicos de la diócesis de Osorno que se opone a la presencia del prelado nombrado por Francisco en enero de 2015, una declaración, por escrito y de manera sintética, anticipándole a él lo que dirán después al enviado del Pontífice.
Las reacciones frente a este requerimiento, bastante insólito y completamente fuera de lugar, no se hicieron esperar y fueron inmediatas y durísimas. El punto central de las respuestas ante el pedido del diplomático vaticano es, una vez más, el mismo Nuncio, quien nunca quiso recibir a los denunciantes de Mons. Barros, los laicos de Osorno, y ni siquiera contestó la carta que le enviaron numerosas personas involucradas de diversas maneras en el problema. Juan Carlos Claret, vocero de la Asociación laical de Osorno, declaró que no tiene completa confianza en la investigación vaticana pero desea colaborar plenamente con la esperanza de que Mons. Scicluna pueda llegar a la verdad sin interferencias. De todos modos, agregó Claret, si fuera necesario, a la Nunciatura solo le daremos detalles protocolares. Las cosas serias, de fondo, referidas al tema, solo serán comunicadas al enviado del Papa. Por lo tanto, termina diciendo Claret, el pedido del Nuncio Scapolo ha sido restituido al remitente.
Muy semejantes fueron las palabras de las víctimas, en particular de Juan Carlos Cruz, quien se reunirá con Mons. Scicluna el 17 de este mes en Nueva York. Cruz dijo que el pedido del Nuncio, una síntesis de lo que dirán al enviado papal, es inadmisible y se debería considerar como una alarma. “Hay que mantener la investigación independiente lejos de las garras de la Iglesia chilena”, declaró textualmente. Por último, Cruz dijo que se había puesto en comunicación directamente con Mons. Scicluna, quien ya le habría dicho que le enviara solamente a él cualquier documentación, vale decir, no al Nuncio Scapolo. El actual Nuncio es persona no grata desde hace años en muchos ambientes chilenos, entre ellos la opinión pública, las autoridades del gobierno, la clase política y numerosos obispos, algunos de los cuales en varias oportunidades solicitaron que el diplomático fuera reemplazado. Los análisis de estas semanas, además, consideran que Scapolo es uno de los directos responsables de las graves dificultades que el Papa Francisco debió afrontar durante su reciente viaje a Chile.
Entre tanto, en ambientes políticos y diplomáticos chilenos se comenta con perplejidad una insistencia del Nuncio – que debería ser cambiado próximamente – que parece insensata y riesgosa. Se trata de la firma de una especie de Acuerdo entre la Sede Apostólica y el Gobierno de Chile que debería abarcar diversas materias, algunas éticamente sensibles. Al Nuncio se le ha repetido también en estos días que es una propuesta inaceptable y que tampoco contaría con suficientes votos en el Congreso para ser aprobada.
Mons. Ivo Scapolo, diplomático vaticano del clero de la diócesis italiana de Padua, formado en la escuela de la “vieja guardia”, fue nombrado Nuncio en Chile por Benedicto XVI el 15 de julio de 2011. En el momento de recibir su nuevo destino era Nuncio en Rwanda. El 12 de mayo de 2002, el cardenal Angelo Sodano, actual Decano del Colegio Cardenalicio, consagró obispo a Ivo Scapolo en la catedral de Padua. Mons. Scapolo fue ordenado sacerdote el 4 de junio de 1978 y después de obtener el título de doctor en Derecho Canónico ingresó al servicio diplomático vaticano en mayo de 1984. Prestó servicios en la Secretaría de Estado y trabajó en las representaciones de Angola, Portugal y Estados Unidos. El 26 de marzo de 2002 fue nombrado Nuncio en Bolivia y posteriormente, en enero de 2008, en Rwanda. Por decisión de Benedicto XVI, el 15 de julio de 2011 reemplazó en Chile al Nuncio Giuseppe Pinto.
Tierras de América

Juan Carlos Claret: "No tenemos confianza en la imparcialidad de Scapolo"


El nuncio en Chile, Ivo Scapolo


EL PORTAVOZ DE LAICOS DE OSORNO DENUNCIA LA ACTITUD DEL NUNCIO EN CHILE

"Scicluna nos pidió que le enviemos la información a él y no al Nuncio"

Estamos invitados a colaborar en la investigación del arzobispo Scicluna y no de otros. Las decisiones del prelado maltés de entrevistarse con la mayor cantidad de personas, fijando él su agenda (...) marcan una diferencia sustantiva

(Juan Carlos Claret).- Era enero de 2012. La comunidad parroquial Santa Rosa de Lima de Osorno, Chile, se preparaba para una visita ilustre: el Nuncio Apostólico, Ivo Scapolo, iba a saludarnos, compartir con nosotros y conocer in situ el proceso de construcción de nuestro nuevo templo parroquial. ¿Qué tenía de particular?
Esta comunidad, por el impulso del misionero alemán Pedro Kliegel, se había propuesto materializar un templo que representara la maduración espiritual que durante décadas venían rumiando por iniciativa de mujeres sabias. Así, un templo circular cuyo centro exacto es el altar y donde todos los hermanos en la fe pueden verse los rostros, fue el diseño escogido.
Para poder concretarlo a pesar de la carestía de recursos económicos, la comunidad misma se dispuso a construirlo con sus propias manos. Un año estuvieron así, trabajando todos los días pero más intensamente los fines de semana. Este testimonio fue lo que motivó al obispo René Rebolledo a invitar a Scapolo. Poco parecía recordar su constante y tajante negativa en ayudarnos económicamente.
Así, con el Nuncio en Osorno, la comunidad fue testigo de una promesa: "Veré cómo los puedo ayudar", afirmó. Al tiempo después, Rebolledo era ascendido a la cuna de importantes arzobispos chilenos como es La Serena, y el entonces obispo castrense, Juan Barros Madrid, era nombrado quinto obispo de la ciudad de Osorno. Lo demás es historia conocida.


Luego de tres años de esa "ayuda", y ante la investigación que realizará en pocos días el Arzobispo Charles Scicluna, el mismo Nuncio Scapolo solicita que quienes aportemos antecedentes a la indagatoria en contra del obispo Barros, se lo entreguemos previamente a él pues quiere "ayudar" en ese proceso, sin señalar de dónde emana esa atribución.
Como comunidad de católicos que pedimos la renuncia del obispo acusado de encubrir los abusos del mayor pedófilo en la historia de la Iglesia Chilena, estamos disponibles y dispuestos para colaborar de buena fe en ese proceso investigativo, pues la situación en Osorno debe solucionarse para comenzar a sanar las heridas que hay entre hermanos y hermanas en la fe. Más aún, cuando es la única alternativa que va quedando, ya que las leyes en materia de abusos en Chile están al debe en muchos asuntos, entre ellos, al permitir la prescripción. Ante la gravedad de este escenario, ¿por qué no aceptamos el requerimiento de Scapolo?
Porque no tenemos confianza en la imparcialidad del Nuncio. Al poco tiempo que el obispo Barros tomara posesión de la diócesis de Osorno, en el mes de abril de 2015 en la reunión que sostuvo con los superiores mayores de las congregaciones religiosas de Conferre, fue categórico en señalarles a los reunidos que
i) no insistieran con el tema del obispo Barros pues son inventos de los políticos de izquierda, y
ii) que quien lo hiciera estaría en pecado grave.
 
Un mes después de sus palabras, el Papa Francisco nos trató de "tontos y zurdos" en un video en la Plaza de San Pedro.
Es conocida su preferencia por el obispo Barros. Es de público conocimiento sus estadías estivales en las tierras de la familia Madrid, particularmente de doña Marta, tía del obispo Juan Barros Madrid, en el sector rural de la comuna de Curacaví. Nos preocupa el conflicto de interés, más aún, cuando un cercano suyo, el empresario Eliodoro Matte, es férreo defensor de Fernando Karadima.
El Papa lo acusa a él de haber bloqueado la salida de Barros. En la carta filtrada por la Associated Press y que fue reconocida como auténtica por los obispos chilenos y por Francisco, se afirma de él haber bloqueado y complicado la salida acordada del obispo, un año antes que llegara a Osorno. O sea, todo lo que sufrimos, Barros incluido, pudo ser evitado. Cuando Ivo fue consultado por la prensa, declinó dar respuesta.
Nos pide ahora los antecedentes cuando hemos intentado ofrecérselos durante tres años. Han sido incesantes nuestros intentos de entablar diálogo con él y le hemos informado de todos los fallidos acercamientos que de buena fe hemos procurado con el obispo Barros. De las innumerables solicitudes, solo una tuvo respuesta y dijo "estando las cosas como están, no tomaremos en cuenta su solicitud". Ante eso, ¿cómo cambiarán las cosas sin voluntad de diálogo?
Finalmente, porque estamos invitados a colaborar en la investigación del arzobispo Scicluna y no de otros. Las decisiones del prelado maltés de entrevistarse con la mayor cantidad de personas, fijando él su agenda, informando que le enviemos la información a él y no al Nuncio, y que esté dispuesto a viajar pesquisando antecedentes, marcan una diferencia sustantiva con Scapolo.
Pero eso no significa que se confíe ciegamente, pues es importante que hayan garantías explícitas garantizadas, como transparencia, vale decir, acceso al acta y la fundamentación de las decisiones que se tomen respecto al caso Barros; la autonomía del investigador, o sea, que Scicluna tenga la libertad de poder disentir con afirmaciones públicas y categóricas del Papa Francisco, por ejemplo, que los testimonios sean calumnias; y que haya resguardo en que información delicada no llegue a manos de férreos defensores del investigado que ya han dado señales de querer tener previamente la documentación en sus manos. ¿Qué será de aquellas personas que de buena voluntad solicitaron audiencia con Scicluna y son compelidos a aceptar este requerimiento?
Con todo, ante el escenario de que la investigación se centre en la importante arista penal-canónica, donde la participación en delitos no es sancionable, y ante la otra arista del problema que es pastoral, eclesial y humana, aportaremos evidencias.
Mientras tanto, como sociedad debemos proponernos una revisión seria de la legislación nacional en materia de abusos y cuestionarnos por qué nuevamente es una investigación canónica en la que debemos confiar para que se haga justicia ante un caso que debió ser investigado desde un comienzo por la institucionalidad del Estado de Chile.
RD