Sunday, October 08, 2017

Mariano Puga presentará libro recopilatorio de Pedro Pablo Achondo y Paulo Álvarez

Si estos callan



“Si estos callan, las piedras gritarán” (Lc 19,40), se titula este libro que recopila 10 ensayos de teología práctica interdisciplinar. La publicación fue coordinada por Pedro Pablo Achondo ss.cc. y Paulo Álvarez, historiador y magister en Antropología, y participan Nicolás Viel, Francisco de Ferrari, Enrique Alvear, Roxana Osses, Lorena Zuchel, Juan de Dios Oyarzún, Gonzalo García-Campo, Álvaro Sepúlveda y ambos coordinadores también.
El lanzamiento se realizará este miércoles 11 de octubre a las 19:30 en la capilla Cristo Liberador de la Villa Francia, ubicada en Las Estepas 877, Estacion Central. La presentación estará a cargo del sacerdote diocesano Mariano Puga y de la docente universitaria y doctora en Filosofía, Lorena Zuchel.
Este libro es una publicación de Lom ediciones.


Sagrados Corazones Chile/LOM Ediciones

El peligro de la papalatría por José Agustín Cabré, Claretiano



Me molesta la “papalatría”. Acepto que alguien sea reconocido por gran parte de la ciudadanía, sea ensalzado y proclamado, pero dentro de los límites naturales de todo entusiasmo popular. Aplaudir, vitorear, imponerse sacrificios para asistir a los eventos en los que participará el ídolo, es una constante en la vida de los pueblos. Sucede así con artistas, jugadores, políticos y cuanto personaje o personajillo anda dando saltos por el mundo.
Pero de ahí al fetichismo no hay más que un paso. Y eso es lo que me molesta.

Sucede con el obispo de Roma. No están muy lejanos los tiempos de la gran parafernalia que acompañaba a Juan Pablo II. Algo se ha ganado en simplicidad debido al perfil más cercano del Papa Francisco. Pero sigue existiendo una exageración masiva que lo convierte en una estrella con fulgores propios.
No niego que es un personaje, tanto por su cargo como por sus características. Pero convertirlo en una especie de divinidad es una bofetada al evangelio.
Ciertamente que es un hecho que debe molestar incluso al que recibe esos homenajes desproporcionados. Pero todo el aparataje y todo el escenario está levantado para eso.
Todavía estamos cargando un peso histórico fenomenal. Sacudirlo de encima será una tarea de mucho tiempo, pero ya aparecen algunas señales. No caer en ese juego servil de mirar a las autoridades (religiosas, políticas, sociales…) como si fueran deidades es tarea de cada cual.
Trabajemos en esta línea, ahora que tenemos al obispo de Roma viajando con un pequeño un maletín negro en la mano, con los zapatos gastados y una sonrisa amiga en el rostro.

José Agustín Cabré, Claretiano
El Catalejo de Pepe
RD

Rector legionario de Cristo renuncia, confiesa tener dos hijos


La Legión de Cristo afronta un nuevo escándalo. El rector del seminario “María Mater Ecclesiae” deja su puesto tras confesor que mantiene una relación con una mujer desde hace años, con la cual engendró dos hijos

CIUDAD DEL VATICANO
Los Legionarios de Cristo están de nuevo en el ojo del huracán. Una vez más
por la crisis de uno de sus miembros de conducción. Óscar Turrión, hasta
hace pocas semanas rector del seminario “María Mater Ecclesiae” de Roma,
acaba de anunciar que deja el puesto y el sacerdocio tras confesar que es
padre de dos hijos. La congregación expresó “profunda tristeza”, pero no
es el primer caso. El antecedente de Thomas Williams y una inquietante
similitud: cada uno de estos sacerdotes tuvo una “doble vida” por años. 

“Nunca pensé que tendría que ponerme a escribir palabras semejantes a
éstas, pero a la vez, siempre he vivido con la certeza de que la verdad debía
guiar mi vida a cualquier costo”. Con esas palabras inició Turrión (49 años),
una carta de despedida que salió a la luz este fin de semana. En ella,
reveló haberse enamorado de una mujer conocida “en un país” hace
mucho tiempo. Sostuvo que “ciertos hechos” de su congregación y de la
Iglesia lo “desilusionaron” llevándolo a buscar “lo que más convenía” para su
vida. 

“Fue en ese período cuando entré en contacto de nuevo con esta mujer y
poco a poco me fui enamorando. De esa relación nació primero un hijo y hace
unos meses una hija”, explicó. Al mismo tiempo aclaró no haber usado
dinero del seminario que dirigía para mantener a sus hijos, sino que “desde
hace tres años apartaba “los donativos que amigos míos me daban para
mi uso personal”. 

En 2014, cuando los Legionarios lo tomaron en cuenta para dirigir el
seminario, revisaron su historial y lo convocaron para un coloquio. En esa
ocasión él decidió callar su situación declarándose idóneo para el
cargo y agradeciendo la confianza depositada en él. A partir de
entonces, probablemente desde antes, él condujo una “doble vida” de
formador de sacerdotes y de padre en las sombras.  

Finalmente decidió confesar la noticia a sus superiores el pasado 27 de
marzo, cuando ya se acercaba el fin de su primer trienio como rector.
Pero sólo dijo que “acababa de tener una hija”. La noticia cayó como un
balde de agua fría, una nueva crisis en ciernes. Fue entonces que la cúpula
de la Legión solicitó al Vaticano el nombramiento de un sustituto, que
inició su mandato en el mes de agosto. 

En ese momento Turrión pidió permiso para vivir fuera de la
comunidad, “reflexionar y orar”. Apenas el 5 de octubre último se conoció
parte del resto de la historia: él ya era padre de otro hijo con la misma
mujer, concebido “hace unos años”. Ahí “manifestó su intención de
abandonar el ministerio sacerdotal y de solicitar la dispensa de las
obligaciones contraídas con su ordenación”. 

“Escribo estas líneas para poner la responsabilidad sólo en mí y en mis
actos. No hago responsable a nadie más que a mí, quiero dejar claridad
con este escrito, sincerarme y pedir perdón por el escándalo y oraciones.
Nunca me he sentido más que nadie, y por eso ahora con mucha
tranquilidad y humildad puedo sopesar mis actos y pedir perdón a
Dios y a vosotros”, escribió el sacerdote, en su carta de despedida. 

“Mi corazón se gira hacia los miles de personas que, a lo largo de mis
años, he conocido, guiado y acompañado en sus virtudes y en sus caídas.
Les pido perdón por hacerlas ahora a ellas conocedoras de mis miserias y
caídas. Siempre me han abierto sus corazones y ahora me corresponde
abrirles yo el mío: pido perdón por el mal ejemplo y el anti-testimonio que
les he dado”, añadió. 

Por su parte, la oficina de prensa de los Legionarios de Cristo emitió una
prudente declaración en la cual se limitó a presentar una cronología de
hechos y a declararse consciente “del impacto que el ejemplo negativo
de un formador y rector tiene entre ellos y los demás fieles de la Iglesia”. 

“Nos produce profunda tristeza que la historia reciente de nuestra
congregación haya sido causa de enfriamiento espiritual para algunos.
Estamos firmemente comprometidos en acompañar a nuestros hermanos
en los momentos difíciles. Asimismo, reiteramos nuestro compromiso en el
camino de renovación que seguimos recorriendo de la mano de la Iglesia”,
apuntó la nota. 

Así, tras un tiempo de aparente calma, la Legión de Cristo volvió a ser
sacudida por una crisis que recuerda los años del escándalo vinculado
a su fundador, Marcial Maciel Degollado. Culpable de abusos sexuales
contra menores, de haber concebido varios hijos con mujeres además de
consumo de drogas, manipulación y manejos discutibles, el clérigo
mexicano terminó sus días entre el descrédito público, una sanción vaticana
que nunca cumplió y la cercanía de sus más fieles colaboradores. 

A su caso se sumaron otras crisis. Una de alto impacto fue protagonizada
por Thomas Williams, uno de los más destacados legionarios de Cristo,
de gran fama en Estados Unidos por su constante presencia en la televisión
como columnista. En octubre de 2012, él anunció que dejaba el sacerdocio
para cuidar del hijo, que procreó mucho tiempo antes, y de la madre,
conocida crítica de arte en los ambientes romanos e hija de una ex
embajadora estadounidense ante la Santa Sede. 

Entonces generó enorme desconcierto la admisión, por parte de los
superiores legionarios de la época, de que sabían la noticia desde muchos
años antes. Aunque conocían los detalles, permitieron que el sacerdote
continuase con sus múltiples responsabilidades e incluso que impartiese
sus muy famosos cursos sobre teología moral, pese a su “doble vida”.
Hoy por hoy, Williams es el referente en Roma del sitio web “Breitbart”,
propiedad del ex consejero estratégico de Donald Trump, Stephen Bannon. 

Vatican Insider

Chile: La campaña para financiar el viaje papal ya reunió US$ 1 millón


 

EL PAPA ESTARÁ EN EL PAÍS DEL 15 AL 18 DE ENERO


Es el 15% del total de la visita, que costará unos 6 millones de dólares. Con la convocatoria "Papa Francisco, yo lo invito", la Iglesia financia los gastos que le conciernen por las actividades pastorales del pontífice.

El director ejecutivo de la Comisión Nacional Visita Papa Francisco a Chile, Javier Peralta, confirmó que la campaña para financiar la visita papal denominada "Papa Francisco, yo lo invito", ya reunió cerca de un millón de dólares, un poco más de 600 millones de pesos chilenos.

"Hasta ahora llevamos recaudados un 15 por ciento, en torno a 600 millones de pesos", aseguró Peralta, quien además indicó que el costo total para costear la visita del Sumo Pontífice es de más de 6 millones de dólares, cerca de los 4 mil millones de pesos chilenos.

Sobre la cifra, Peralta comentó que "4.000 millones es mucha plata desde cualquier punto de vista. Sin embargo, es plata que nosotros creemos es la necesaria para poder preparar los lugares en los cuales van a participar todos los peregrinos junto al Papa en Santiago, Temuco e Iquique", entre el 15 y el 18 de enero de 2018.

"A la hora de preparar todos esos lugares para que desde el punto de vista de la gente que participa, de los peregrinos, sean lugares relativamente preparados, gratos, que haya agua, servicio básicos, que haya cierto orden, que la gente pueda entrar cómodamente, se va gran parte de este presupuesto. Más del 90 por ciento de este presupuesto va destinado a esas actividades", detalló el director ejecutivo de la comisión recaudadora.

Peralta dijo que el Estado chileno aportó para costear el valor de la visita del Papa a Chile, ya que Francisco llegará al país también en calidad de Jefe de Estado del Vaticano, "son dos visitas que conviven simultáneas. Una como Jefe de Estado y otra como Jefe de la Iglesia, que es la visita apostólica. Eso significa que la parte de la visita apostólica, que son estos encuentros masivos en Santiago y en regiones, es la que corre por parte de la Iglesia".

"El Estado asume aquellos costos que tienen que ver con la visita de Estado, como es la seguridad del Papa, preparar las ciudades en las que habrá movilizaciones de gente y aquellos aspectos protocolares de la visita que significan, por ejemplo, la recepción que tendrá en el aeropuerto por parte de la Presidenta, la visita a La Moneda y también la despedida del país", finalizó Peralta.


Fuente: Agencias/Valores Religiosos

EXCAVADORAS TRABAJANDO. LOS PRIMEROS PROTOTIPOS DEL MURO DE TRUMP

Prototipo muro

Selección de empresas, presentación de los primeros modelos, comienza oficialmente la construcción…


Muro en acción, como si fuera el comienzo de una película made in USA. Cuatro muros de prueba ya están en pie entre Tijuana y San Diego, donde los obreros construyeron los cimientos muy cerca de la estructura divisoria actual. La pared de cemento tiene una altura de veinte metros, pero ésta es solo una de las opciones. La Oficina de Protección Fronteriza de Estados Unidos decidió que cuatro modelos fueran de cemento y otros cuatro de “materiales alternativos”. Está previsto que todos los prototipos se encuentren listos para fin de mes.
Cada sección del muro tendrá un costo de hasta 450.000 dólares y el pago se hará con dinero destinado para ese fin por el Congreso. Pero el Parlamento estadounidense todavía no ha llegado a un acuerdo sobre los mil millones y medio de dólares que pidió Trump para el muro definitivo. En la campaña presidencial Trump había prometido construir “un buen muro” entre México y los Estados Unidos y afirmó que la estructura sería pagada por los mexicanos.


Tioerras de América

Crecer bajo el peso del silencio, el secreto y el rechazo: el calvario de los hijos de los sacerdotes

Jim Graham, hijo de un sacerdote pero criado por otra persona (captura de video)
Jim Graham, hijo de un sacerdote pero criado por otra persona (captura de video)


Se estima que el 30 por ciento de los sacerdotes no cumple con el celibato. Si sólo el 1 por ciento de los 400 mil curas que hay en el mundo tuviera un hijo, "habría como mínimo 4.000 que podrían necesitar ayuda emocional y de otra clase por parte de la Iglesia", dijo uno de ellos en una impactante investigación de "The Boston Globe"

Cada una de las historias que presenta The Boston Globe son trágicas. Pero
lo 
más impresionante acaso sea el gran número posible de esas vidas
difíciles: 
las de los miles de niños engendrados por sacerdotes, que
vivieron
 marcados por el secreto, la vergüenza, la ilegitimidad, el
rechazo o el 
abandono.
"No se puede conocer su número exacto, pero con más de 400.000
sacerdotes
en todo el mundo, muchos de ellos inconstantes con su
promesa de 
celibatoel potencial para niños no planeados es vasto",
escribió 
Michael Rezendes en el informe especial del diario de Massachusetts, 

publicado en la sección Spotlight con fotos de Suzanne Kreiter y videos de
Emily Zendten.
Según las estimaciones del hijo de un sacerdote que fundó Coping
International
 —"una organización de voluntarios de la salud mental
que promueve el bienestar de los hijos de los curas católicos y
sus familias en el mundo"—, Vincent Doyle, si sólo el 1% de esos
400.000 sacerdotes tuviera uno, "habría como mínimo 4.000
hijos e hijas de sacerdotes que podrían necesitar ayuda
emocional y de otra clase por parte de la Iglesia
".
El fenómeno ha sido tan acallado que un libro de hace casi tres décadas, 

A Secret World (Un mundo secreto), de A.W. Richard Sipe
se mantiene como estudio principal sobre el celibato eclesiástico. 
Allí se señala que el 30% del clero católico tiene relaciones 
sexuales regulares u ocasionales con mujeres, mientras que 
aproximadamente el 50% cumple con la promesa de mantenerse 
célibe.
Jim Graham, durante su testimonio para el Boston Globe



Jim Graham, durante su testimonio para el Boston Globe
Uno de los casos que relevó The Boston Globe es el de Jim Graham, quien
durante décadas se preguntó por qué su padre, John Graham, lo trató con
tanta frialdad, mientras que con sus hermanas fue más cariñoso.
Tenía 48 años cuando enfrentó a sus tíos Kathryn y Otto, quienes finalmente
le mostraron un recorte de diario donde se veía a un hombre
extremadamente parecido a él con un alzacuello de clérigo
. "Sólo los
protagonistas lo saben con certeza", le dijo la mujer, "pero es posible que
éste sea tu padre
".
La foto correspondía al obituario del reverendo Thomas Sullivan. En ese
momento Graham miró con otros ojos al hombre que lo había criado, quien
había tenido un divorcio contencioso con su madre —le había probado, supo
luego, la infidelidad con el cura— y había obtenido la custodia de los tres
niños. "Para él debo haber sido un recordatorio constante del hombre que le
robó a su esposa", dijo a Rezendes.

Recién a los 48 años Graham supo que su padre era el reverendo Thomas Sullivan


Recién a los 48 años Graham supo que su padre era el reverendo Thomas
Sullivan
"Los hijos e hijas de los sacerdotes suelen crecer sin el amor y el
apoyo de sus padres, y con frecuencia se los presiona o se los
escarnece para que guarden en secreto la misma existencia de esa
relación"
, escribió el periodista. "Son las víctimas desgraciadas de una
iglesia que, por casi 900 años, ha prohibido a sus sacerdotes que se casen
o tengan relaciones sexuales, pero nunca ha establecido normas para lo
que los curas o los obispos deben hacer cuando un clérigo es padre de un
niño".
Tampoco El Vaticano ha tomado provisiones para la manutención
financiera o el apoyo emocional de las madres y los niños en estos
casos.
 De esa manera, cada individuo trata su caso como una crisis personal.
Algunos sacerdotes cuentan la verdad a sus hijos e hijas. Pero otros no.
En particular entre los niños dados en adopción, que pueden crecer
sin saber la identidad de sus padres biológicos
.

Cuando los hijos conocen su identidad desde pequeños, la herida emocional
es honda
. "Todo lo que yo quería era que él me llevara a tomar un helado y
dijera en público 'Estoy tan orgulloso de mi hija'", dijo a The Boston Globe
Chiara Villar, una mujer de 36 años que vive en las afueras de Toronto porque
allí nació cuando su madre, María Mercedes Douglas, siguió a su padre, el
sacerdote Anthony Inneo, a su misión.
El álbum familiar de los niños que viven engañados adquiere un significado diferente


El álbum familiar de los niños que viven engañados adquiere un significado
diferente
"Me preguntaba por qué él no podía ser mi papá. Empecé a echarme la culpa
a mí misma", recordó la mujer su infancia de sentimientos de indignidad y
vergüenza, y heridas como los cortes que solía hacerse.
Villar pasó sus primeros años feliz junto a un hombre al que llamaba "Papi".
Pero cuando comenzó a ir al jardín de infantes le explicaron que era
un secreto y que si alguien le preguntaba por él debía identificarlo
como su tío.
"A puertas cerradas era mi papá, pero de pronto, cuando caminaba hacia el
auto de mi mamá, me decía 'Ok, Chiara, que Dios te bendiga'. Era como Dr.
Jekyll y Mr. Hyde", recordó la mujer al periódico.
Lo hayan sabido en la infancia o lo hayan descubierto de adultos, los hijos
de sacerdotes, en su mayoría, han sufrido por haber tenido ese destino
.
"A muchos la cruda verdad los hizo añicos, y sus sentimientos de desilusión y
abandono pueden conducir a vidas marcadas por relaciones rotas, abuso
de sustancias y pensamientos suicidas
", escribió Rezendes. "A muchos
se les rompe la fe en la iglesia
, al reconocer que una institución considerada
un faro de la verdad moral ha permitido, o ha dejado pasar, que los sacerdotes
tuvieran hijos y rehuyeran a las responsabilidades de apoyo, atención y amor
de un padre".
Thomas Sullivan, reverendo y padre de Jim Graham, se llevó el secreto a su tumba


Thomas Sullivan, reverendo y padre de Jim Graham, se llevó el secreto a su
tumba
En la práctica, según el informe, es infrecuente que los curas asuman la responsabilidad legal y financiera de la paternidad, y las madres de los
niños no suelen presionarlos ni iniciarles acciones legales.
"En 10 casos que The Boston Globe estudió en profundidad, sólo dos de las
madres recurrió a los tribunales para obtener manutención de
menores
, mientras que las otras dejaron a la voluntad del sacerdote la
decisión de cómo mantener a su descendencia, y encontraron escasa ayuda".
Seis de los niños no recibieron apoyo paterno para su alimentación,
su salud o su educación.
 Y algunos de los curas que hicieron aportes de
manutención los condicionaron a que sus identidades se mantuvieran en
secreto.
"En algunos casos, la exigencia de secreto era innecesaria", analizó Rezendes.
Las madres eran católicas devotas y miraban a los padres de sus niños no sólo
como tales, sino como representantes de Dios. "En su deferencia resuena
la de las víctimas de abuso sexual de un clérigo
, con frecuencia reacias
a denunciar a sus abusadores porque imaginaban que ellas eran culpables de
algún modo por lo que se les había hecho, dado que sus abusadores eran
considerados hombres santos".
Hace tres años, el Comité sobre Derechos del Niño de la Organización
de las Naciones Unidas (ONU)
 solicitó al Vaticano que "estime la cantidad
de niños engendrados por sacerdotes católicos, descubra quiénes son y tome
todas las medidas necesarias para asegurar que se respeten los derechos de
esos niños a conocer y a recibir el cuidado de sus padres".
FOR FUTURE PROJECT KYLE, TX - JULY 7, 2017 - Jim Perry at home. He recently discovered that his biological father was a Catholic priest. (Erich Schlegel) FOR FUTURE PROJECT Wilmington, NC Emily Perry inside her home in Wilmington, NC. Perry learned that her father was Fr. James D. Foley when she was 36, and that he had left her and her mother in disturbing circumstances. (Travis Dove)
James Perry and his sister, Emily, discovered that their father was a priest,
the Rev. James D. Foley, and that he had left their mother under
disturbing circumstances.

(FOR FUTURE PROJECT. DO NOT PUBLISH.) Boston, Ma., 02/11/17, Maria Mercedes Douglas had a daughter with a Catholic priest. Her name is Chiara Villar. Suzanne Kreiter/Globe staff.
Maria Mercedes Douglas had a daughter with a Catholic priest.

(FOR FUTURE PROJECT. DO NOT PUBLISH.) Boston, Ma., 02/11/17, Chiara Villar 's father is a Catholic priest. ÒHe hid me all his life and would ultimately get AlzheimerÕs and truly forget me,Ó she said. Suzanne Kreiter/Globe staff
Chiara Villar’s father is a Catholic priest. “He hid me all his life and would
ultimately get Alzheimer’s and truly forget me,” she said.

Chiara's birth and baptism certificates.
Chiara Villar's birth and baptismal certificates

Los obispos irlandeses, pioneros en aplicar
medidas para "asegurar el bienestar" de madres y niños

Hace unas semanas, los obispos irlandeses aprobaron una normativa,
en virtud de la cual "el bienestar del niño es primordial. El sacerdote
debe asumir sus responsabilidades personales, legales, morales y
financieras
". Dichas pautas buscar asegurar "el bienestar" de los
hijos de los sacerdotes y las madres de los pequeños. A su vez, se insiste
en que "el sacerdote debe asumir sus responsabilidades personales, legales,
morales y financieras". El documento también afirma que "es
importante que la madre y el niño no queden aislados o excluido
s".
Aunque el Papa Francisco no se ha pronunciado sobre este tema en concreto,
siendo arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Bergoglio aseguró en 2010
que si uno de sus sacerdotes le confesaba que tenía un hijo, le
respondería que sus obligaciones "superaban su vocación". En consecuencia,
escribía en el libro Sobre el cielo y la Tierra, el clérigo "debe dejar el
ministerio y cuidar del hijo, aun si decide no casarse con la mujer".
En Amoris Laetitia, Francisco recuerda que "si un niño viene a este
mundo en circunstancias indeseadas, los padres y otros miembros de la
familia deben hacer todo lo posible por aceptar a ese hijo como un regalo
de Dios, y deben asumir la responsabilidad de aceptarlo con ternura y afecto".
El dictamen de los obispos irlandeses resulta especialmente relevante,
dado que Francisco presidirá en Dublín el próximo verano el Encuentro
Mundial de las Familias, donde probablemente el papa pueda encontrarse
con algunos hijos de sacerdotes.

Thw Boston Globe/INFOBAE/Religión Digital



Wednesday, September 27, 2017

Lo que el deporte ha unido por Álvaro Zapata sj



En algunas ocasiones lo que más nos moviliza del deporte tiene que ver con las rivalidades que se van alimentando fruto de la competitividad. El Clásico es seguido por millones de personas alrededor del mundo. Las luchas entre Rossi y Pedrosa o Schumacher y Alonso nos hicieron a no pocos pasar los fines de semana pendientes de deportes que hasta entonces no tenían un seguimiento tan masivo.
Puede que sea el toque épico que acaban teniendo esos enfrentamientos, el ver a nuestros héroes cara a cara, uno frente al otro, buscando coronarse por encima del otro. Buscando la victoria, en definitiva. Y si es sobre el rival histórico, mejor. Porque así añadimos una página más a la gloriosa historia de nuestro equipo, de nuestro ídolo, o de nuestro país. Sin embargo, esta semana dos grandes tenistas de nuestra época nos han enseñado que ese no es el único camino por el que se puede escribir una página más en la historia del deporte. Y la diferencia ha sido que por primera vez no hay perdedor. Porque no lo han hecho uno frente al otro, si no ambos juntos, del mismo lado de la pista.
Nadal y Federer nos han enseñado mucho de deporte, de superación, de esfuerzo, de coraje, de humildad. Pero quizás su lección más grande la han dado estos días, mostrándonos que, por encima de la competición, la victoria, los títulos, el deporte es camino de unión. Que podemos elegir con qué nos quedamos, con la soledad de movernos en la dinámica de vencedores y vencidos, o con la amistad que surge del disfrutar del deporte a fondo, respetando y admirando al rival, buscando no machacarlo sino aprender de él. Sabiendo, cómo nos han enseñado esta semana Nadal y Federer que no hay título que se pueda cambiar por una verdadera amistad surgida de compartir una pasión común.
Álvaro Zapata sj
pastoralsj

Antes se pilla a un cojo que a un mentiroso por Álvaro Lobo sj



Acaba de ocurrir con una supuesta niña sepultada en el terremoto de Méjico. Elmundotoday.com es capaz de colar falsas noticias a diario en periódicos supuestamente serios y las redes sociales mueven miles de noticias o imágenes continuamente sin mucho fundamento -o ninguno-. Parece que con el desarrollo de los medios de comunicación Pinocho tendría bastantes followers y somos capaces de asumir como propio cualquier bulo con tal de que nos dé la razón, nos mueva el corazón o nos saque una sonrisa sin importar las consecuencias que la falsedad pueda tener en nuestro mundo. Al fin y al cabo se dice que todas las mentiras tienen algo de verdad y si se dice por algo será.
Mis padres, profesores y abuelos repetían el refrán castellano de antes se pilla al mentiroso que al cojo. Parece que esta frase tan mítica como sabia se ha pasado de moda. El caso es que ahora es muy complicado pillar al Pinocho de turno porque es complejo saber quién fue el causante de la mentira. O peor aún, si te pillan da un poco igual, porque la memoria social es frágil y se dicen tantas cosas que es complicado que alguien investigue si lo que dices es verdad o no. Y en cualquier caso si te han pillado: ¡Da igual! Una rectificación: ¿Para qué?
El problema de las mentiras no es que te pillen. El problema es que seamos nosotros mismos los que nos creamos nuestras propias mentiras y al final acabemos actuando desde ahí y construyamos nuestra casa sobre el aire. Gran parte de la madurez viene por saberse comportar en cada momento y poder adaptarse a las nuevas circunstancias. Sin una mirada lúcida y correcta sobre la realidad es imposible que sepamos ubicarnos en el mundo. No es fácil distinguir el hecho de la mentira, la ficción de la realidad, ni la opinión del argumento sólido, pero ojalá sepamos valorar y transmitir el gusto por la verdad y por la honradez en un mundo donde la imagen no siempre se ajusta a la realidad.
Álvaro Lobo sj
pastoralsj

Abrir un camino ante la montaña por Fernando Vidal



Hay historias que tienen el poder de inspirarnos ante desafíos que parecen imposibles. Es el caso de la historia de Sasi, un hombre discapacitado que abrió él solo un camino para que todo un pueblo pudiera atravesar una montaña. Donde todos veían un muro, él imaginó un camino.
  1. La historia
Melethuveettil Sasi comenzó trabajando a los 15 años como recolector de cocos en lo alto de las palmeras y así logró al cabo de los años adquirir una pequeña cabaña con huerta en Vilappilsala (región de Kerala, Suroeste de india), un recóndito pueblo separado de las rutas ordinarias por un monte. Para ir a trabajar tenía que salvar dicho monte cada día.
Sasi continuó su trabajo informal de recolector de cocos hasta que en 2000 sufrió un fatal accidente laboral. No sabe bien cómo pero sus pies le fallaron, resbaló y cayó desde lo alto de un cocotero. Brazos y piernas se rompieron y la mitad de su cuerpo quedó paralizada. Durante muchos meses permaneció encamado sin poder moverse.
Sin empleo y sin subsidios públicos pese a ser una accidente laboral, sus dos hijos tuvieron que abandonar la escuela y buscar empleo para sostener a la familia. Sin ayuda, Sasi se empeñó en rehabilitarse y volver a caminar, lo cual le llevó varios años. La familia tuvo que hacer grandes esfuerzos para poder adquirir los medicamentos que necesitaba.
En cuanto pudo dar algunos pasos, Sasi buscó un nuevo modo de ganarse la vida. Le ofrecieron vender lotería en una ciudad próxima y pensó que sería capaz de recorrer esa distancia si tuviese una motocicleta adaptada de tres ruedas. Buscó la ayuda del gobierno local pero los función arios se rieron de él ya que incluso teniendo esa motocicleta, no podría conducirla a través del monte. Sasi solicitó que se abriera una nueva senda en el monte pero tras sucesivas peticiones, decidió tomar la iniciativa.
A comienzos de 2013 adquirió un pico y una pala y decidió ponerse a cavar ese nuevo camino por sus propias manos. “Nunca pensé sobre cuándo lograría finalizar el trabajo pero estaba determinado a abrirme un camino. Cada día comenzaba mi trabajo a las cinco de la mañana, paraba a las 8:30 cuando el calor comenzaba a apretar y retomaba la obra a las 3:30 o 4 de la tarde para trabajar hasta el ocaso”. En total dedicaba aproximadamente seis horas diarias. La discapacidad física de Sasi hacía muy difícil poder realizar el trabajo de picar y cavar. “Al comienzo me herí muchas veces. No podía mantener bien el equilibrio cuando picaba y me caía con frecuencia. Pero con el tiempo aprendí a manejarme tal como estaba mi cuerpo”.
Los vecinos no daban crédito al empeño de Sasi y aunque al comienzo le desanimaron, conforme fue persistiendo, empezaron a darle apoyo. Tres años después de duras jornadas de trabajo, Sasi había casi logrado su empresa cuando a pocos metros del final se encontró ante un tendido eléctrico que su camino no podía atravesar. Sus solicitudes al gobierno para que lo instalara de otro modo, fueron ignoradas. Pero el ejemplo de Sasi arrastró el entusiasmo de sus vecinos. Decidieron movilizarse e iniciaron una campaña popular para obligar a cambiar el poste eléctrico que impedía terminar el camino.
La movilización alcanzó las redes sociales y se extendió dando a conocer la heroica obra de Sasi. No solamente obligó al gobierno a modificar el tendido eléctrico sino que por suscripción popular se reunió suficiente dinero para proporcionarle a Sasi su soñada motocicleta. En 2016 Sasi pudo finalmente terminar su trabajo y el pueblo inauguró el camino de 200 metros que logró cavar en tres años a pesar de su hemiplejia. Sasi abrió un camino para todos y pudo desplazarse con su motocicleta para volver a trabajar. A comienzos de 2017, su historia trascendió y fue publicada como una historia inspiradora en medios nacionales e internacionales.
2. Una reflexión sobre Sasi
Los más pobres nos dan cada día una lección de vida sobre la resiliencia. Sasi quedó sin empleo, discapacitado, sin ayudas y encima entre él y el único trabajo se interponía una montaña. Si queremos inspiración no busquemos héroes, simplemente miremos cómo los pobres sobreviven cada día.
Si los altos profesionales estresados necesitan coaching, que dejen de pagar a granes gurús. Simplemente les hace falta tener el oído afinado para escuchar las miles de historias que diariamente llevan a que las familias más pobres logren llevar comida a su hogar una y otra vez, a través de las más infranqueables dificultades.
Cada uno tenemos nuestras montañas diarias. Algunas son sueños que nos gustaría alcanzar pero que para cumplirlos se alza entre ellos y nosotros una enorme masa de ocupaciones, miedos o esfuerzos. A veces son montañas que hay que atravesar cada día: depresión, un entorno hostil, problemas familiares, un empleo indeseado o el sin sentido. Cada día tenemos que cruzar esa montaña y regresar por la misma senda.
Quizás no hay que tratar de mover esas montañas –arrancarlas de raíz- sino comenzar abriendo una senda, un pequeño camino transitable. ¿Por dónde se hace caminable este problemón? ¿Por qué sendero estrecho puedo convivir con él y atravesarlo cada día? Puede que haya aspectos de tu carácter que no te gusten. Has luchado contra ellos durante años. Es posible que nunca logres liberarte de ellos: pero abre un sendero para poder cruzarlos cada día en paz.
Es posible que convivas con alguien al que cada día se te hace más cuesta arriba soportar. Por mucha buena voluntad que le pones, está atragantado. Negarlo es voluntarismo. Ignorarlo no te deja tranquilo. Sentirte culpable solo te empequeñece más. El dilema no es todo o nada: retiro la montaña o me quedo paralizado. Abre un sendero por el que cada día puedas pasar.
Como Sasi, también nosotros muchas veces nos sentimos incapacitados para afrontar esas montañas: estamos quemados, hemos sufrido, nos vemos sin fuerzas. Supongo que Sasi sentía lo mismo. Incluso vergüenza al salir cada día de su casa ante la mirada de sus vecinos. Pero incluso el día que solo era capaz de quitar unos centímetros de tierra, avanzaba. Quizás solo somos capaces de quitar una pequeña piedra para abrir el camino, pero avanzamos.
Y ante nosotros también se levantan montañas sociales, grandes problemas de la sociedad o grandes proyectos en los que nos gustaría abrir un camino para cruzar al otro lado. Es fácil sentir la tentación de Moisés: soy demasiado nadie, no sé hablar, estoy solo, no es posible conseguirlo… Sasi estaba solo, no le escuchaban, nadie de ayudaba, parecía imposible; Sasi era demasiado nadie… Pero tuvo el coraje de arrastrarse cada día a la montaña y comenzar a romper las rocas.
Creo que lo más importante de la historia de Sasi es que imaginó un camino. Donde todos veían un muro él imaginó un camino. Esa visión le llevó no a inventar un camino sino a liberar el camino que ya estaba potencialmente dentro de la montaña. A veces no se trata de luchar contra la montaña sino de liberar el camino que tiene escondido dentro de sí.
Sasi nos hace pensar mucho. Por ejemplo, su entrega de tiempo. Viendo lo que Sasi hacía un solo día, era absurdo. Solamente la esperanza era capaz de dar sentido a su duro afán diario. A los proyectos entregamos inteligencia, entusiasmo, saber, confianza, dinero… pero lo más valioso que entregamos es tiempo, que es pura vida 100%. Sasi entregó tiempo, mucho tiempo, todo su tiempo. El tiempo es nuestra forma de relacionarnos con la eternidad. Él no solo quería pasar con su motocicleta: quería darle un camino a todo su pueblo.
Sorprende también la libertad de Sasi. Las burlas y críticas de sus vecinos no le pararon. Algunos pensarían que era idiota, que la caída del cocotero le había afectado al cerebro. Otros creerían que enfrentarse a tal proyecto imposible era un acto de soberbia y que incluso era un reproche a todos los que no hacían nada. Habría quien dijera más le valía resignarse a su situación, aceptar en qué se había convertido. Quizás alguno le viera, sintiera compasión, ganas de ayudarle pero no se atrevía a que le criticaran con a él.
El pueblo de Sasi no se encontraba por las calles, se habían dejado vencer antes siquiera de comenzar a luchar y cavar. Había un único lugar en donde el pueblo podría volver a encontrarse otra vez: en medio del camino que Sasi iba a abrir. Su ejemplo acabó arrastrando la fe y esperanza de la gente, pero sobre todo fue la compasión por Sasi y el reconocimiento a su esfuerzo lo que les hizo unirse a él para quitar aquel último obstáculo.
Pidamos la sabiduría de Sasi; pidamos el don de saber abrir caminos en las montañas. No se trata de mover la montaña ni arrasarla sino de simplemente imaginar un sendero estrecho por el que pasarla una y otra vez.
Referencias:
 (Foto: Sreekesh Raveendran Nair, The News Minute)
Fernando Vidal
entre Paréntesis

Friday, September 15, 2017

Exquisiteces y excesos por Saunier Ortíz


Hablaba yo con un adolescente próximo días antes de que concluyeran las vacaciones escolares sobre algunas tareas de verano que le habían mandado. Sensatamente, había decidido dejarlas para hacerlas de un tirón antes del comienzo del nuevo curso.
Me llamó la atención una, consistente en la lectura de un libro (perfecto), el análisis de su relación con el período histórico y cultural en el que se redactó (sin más pautas: bien sin más), la grabación de un vídeo explicativo de sus argumentos de una duración de entre tres y cinco minutos (laborioso, requeriría un guión y varias grabaciones a buen seguro: regular) y su remisión mediante el depósito en un canal privado de YouTube o en un repositorio en la nube al que debería accederse enlazando un código BIDI que debía enviar al docente encargado (bien). La que antaño hubiera sido una tarea consistente en una lectura pausada y la redacción de unos folios cuidados y bien articulados para entregar al comenzar las clases se ha convertido, por obra y gracia de la tecnología y las nuevas metodologías, en una tarea más amplia, variada y costosa. Una exquisitez, sin duda, pero abocada al exceso si no se cuida qué, cuándo y cómo se pide.
El adolescente, muy responsable y con más deberes a presentar, me lo contaba con una mirada algo triste y voz cansada: no es la primera vez. Me sentí incómodo. Y he estado unos días dándole vueltas a la breve conversación, comparando la situación del joven con la mía laboral como docente. Dejando aparte que a mí no me hubiera gustado que me chafen las vacaciones con cuestiones de trabajo, porque este alumno disfruta de un período de descanso sobradamente amplio y se ha organizado para que estas tareas le sirvan como calentamiento para el curso, coincido con él en su sensación de hastío. Entiendo como él que lo que se aprende debe mostrarse de formas competencialmente distintas. Comprendo que la tecnología ofrece posibilidades más amplias de expresión que las tradicionales, y él mucho más que yo. Pero ninguno entendemos la multiplicación de entregables similares salvo que pueda demostrarse que vertebran necesariamente los objetivos específicos de aprendizaje de las tareas encomendadas. No es este el caso.
Las exquisiteces se convierten en excesos por desmesura, reiteración o inutilidad.
  • Desmesuradas son las tareas para cuya realización se requiere demasiado tiempo, en especial si no se rebajan las cargas de otras, u otros docentes requieren contemporáneamente actividades similares. La falta de coordinación y la consideración de que todo tiene que ser trabajado con la misma calidad son sus causas habituales.
  • La reiteración se produce cuando no se toma en consideración de forma adecuada la interdisciplinariedad, o se evita pensar que saberes distintos requieren formas de trabajo diferentes y sistemas de evaluación alternativos. No hay que hacer todo de la misma forma aunque sea moderna y eficaz. El escriba sabio toma de lo antiguo y lo nuevo con medida y tino, adaptando qué hacer al fin pretendido y haciendo que prevalezca para un mismo objetivo el recurso más sencillo.
  • Inútiles son aquellos recursos que no añaden valor a lo realizado. En educación, lo superfluo es enemigo del aprendizaje. Lo esencial, llámense principios, competencias básicas, procedimientos elementales o recursos habituales, debe ser el objeto fundamental de nuestro quehacer.
Soy un convencido de la utilidad de la tecnología en la educación. Y, por experiencia, sé que los excesos son propios de los inicios. Por mucho que la era digital haya llegado para quedarse (bien que así sea), por rápidos que sean los cambios y exponencialmente mayores las posibilidades, el ritmo de adaptación personal, profesional y docente es más lento, y nos lleva a errores. Debemos ser conscientes. Y poner remedio a los excesos, dejándonos de exquisiteces cuando sea lo lógico.
Mas, ¿quién le recuerda a los docentes que trabajan en entornos activos que pueden estarse excediendo? ¿Qué recursos comunicativos tienen nuestras escuelas para evaluar el impacto de su acción real sobre sus alumnos? ¿Qué voz formada tienen las familias y los alumnos para decir una palabra? Esta es una pregunta sobre la que debemos reflexionar. ¿Lo intentaremos? El uso digital fuera de la escuela suele hacerlo. Nosotros, ¿por qué no?
Saunier Ortíz
entreParéntesis

Wednesday, September 13, 2017

¿Es posible cambiar el mundo? por Mimi Leder


Esta pregunta nos la hacemos continuamente. En un mundo donde cada vez parece que hay más odio y dolor, todavía hay miles de personas que dan su vida por mejorarlo diariamente. ¿Vivimos pensando que es posible?, ¿tenemos presente que quizás el mundo necesita de nosotros? En los lugares sin esperanza, quizás tengamos que llenarlos y renovarlos con la esperanza de que, si todos remamos en la misma dirección, cada día haremos de este mundo un lugar un poco mejor.
Tal vez esta escena parezca ingenua, bienintencionada, imposible. Seguro que los escépticos de todo cuño, los cínicos, los sobrados, dirán que el mundo no hay quien lo cambie. Y, sin embargo, la pregunta sigue ahí, impertinente, urgente, necesaria: ¿Qué espera el mundo de ti? ¿Y cómo puedes cambiarlo?
Mimi Leder, Cadena de Favores (2000)
pastoralsj

Para este curso: un voluntariado por Iñigo Alcaraz sj



Dicen que el tiempo es oro porque no vuelve. De hecho, se nos escapa continuamente. Lo que sí se puede es donar el que nos llega. Eso es el voluntariado, ofrecerse para atender un resquicio humano, una situación frágil que precisa ayuda. Ser voluntario es conspirar para el bien. Es gratuito y genera lazos de amistad. Sirve a personas concretas que necesitan cosas, tiempo y afecto.
Lo grande de la experiencia de ser voluntario es que es incómoda. Para uno mismo porque exige fidelidad, te esperan aunque tengas exámenes, trabajo o llueva. Para los demás, porque crear lazos lleva un tiempo y exige acomodarse al nuevo que llega. Para la sociedad porque es una brecha de humanidad fuera del mercadeo económico, ese que exige y recompensa. Quizás esta última faceta sea sugerente. Los voluntarios son un inmenso ejército silencioso empujando la sociedad y el mundo hacia el bien ajenos a los intereses y las relaciones de poder. No busca más que dar gratis lo que gratis se ha recibido: criar, educar, alimentar, pasear, enseñar, escuchar, jugar, cuidar al débil…
La alegría de ser voluntario es una revolución social. Es una rebeldía política ante el descuido del bien común y del interés general por parte de todos. Es hacer protagonista a quien de verdad lo merece: el descartado, el olvidado en la cuneta de la Historia. Poner nombre a esos que llaman excluidos. El voluntariado es la puerta de entrada para descubrir fraternidad donde dicen cárcel, manicomio, indigente, sin papeles…
Decía el apóstol Santiago: “te mostraré mi fe a través de las obras.” ¿Qué cristiano no busca tiempo de voluntariado? ¿Qué persona no se conmueve y se compromete para aliviar el sufrimiento de sus conciudadanos? ¿Quién es tu prójimo que está ahí afuera y te necesita? Ojalá nos atrevamos a exprimir nuestro horario para hacer hueco a la amistad, a las aventuras de quién es distinto y vive diferente y, en definitiva, a confabularse para lograr un orden distinto de cosas donde las personas sean lo primero. Y sin foto en red social, por favor. Ese día será el tiempo del Reino de Dios en tu vida y en la de muchos.
Iñigo Alcaraz sj
pastoralsj

Vientos del Pueblo (en homenaje a Miguel Hernández) por José Luis Pinilla



Hace setenta y cinco años, moría el poeta Miguel Hernández , autor del Vientos del Pueblo, víctima de la (in)justicia y se unía así su muerte a las de Federico García Lorca y Antonio Machado… Poetas muertos de la sinrazón que también produce monstruos… pero que también –a la contra-  siguen despertando iniciativas, sugerencias, proyectos, bellos todos ellos, que rompen la experiencia local y la multiplican en el poliédrico espejo de lo global. Uno de ellos es el que, en este año, está buscando acercar a la sociedad española la realidad que viven las personas refugiadas procedentes de Siria en Grecia, reflejando, como en un espejo poliédrico , donde también nos vemos desde España, su dura vida y realidad a partir de la obra de Miguel Hernández.
Se trata del proyecto “Vientos del pueblo sirio” que, buscando apoyos para la movilización social, la solidaridad y la concienciación hacia los refugiados, se acerca a las personas refugiadas a través de actividades teatrales basadas en los poemas y textos de Miguel Hernández, a los que se añaden fotografías en una exposición itinerante y con documentales propios.
Las cuatro responsables de esta iniciativa (teatro y cine, fotografia y versos, concienciación permanente )  allá y acá son Mario Hernández, director de cine y teatro; Paloma Jiménez, trabajadora social; Rubén García, fotógrafo; y Soubhi Hamaui, refugiado sirio, hoy médico en Elche. Partieron a Lesbos el 25 de julio, para trabajar con la organización no gubernamental española ProemAid, una de las pocas que continúa en la isla, y la Fundacion Miguel Hernandez . Han representado obras de teatro .Y han permanecido en Lesbos hasta el 15 de agosto. Paloma Jiménez dice “cuando leímos Para la libertad fue muy impactante. En la cara de todos se reflejaba el mismo sentimiento que en los versos”
Porque los refugiados de allá son carne “sin norte que va en oleada hacia la noche siniestra, baldía. ¿Quién es el rayo de sol que la invada? Busco. No encuentro ni rastro del día”, que escribía Miguel Hernandez en ETERNA SOMBRA.
O carne invadida de pena . Como tan gráficamente reflejaba Gonzalo Fanjul en Abril: 
“Los refugiados y migrantes de Grecia se mueren de pena. Se matan de pena. Si, han leído bien, se matan. Se están suicidando. El otro día uno directamente se quemó a lo bonzo en el campo de Quíos en Grecia. También los hay que se matan duramente con una droga que se llama Shisha, también conocida como la matapobres. Es muy barata y te mata en seis meses. Aquí es una muerte que comparten refugiados y griegos desesperados en situaciones de precariedad que no podemos ni imaginarnos. Globalización del dolor y la desesperación, frente a eso sí que somos todos iguales”
Muertos de pena o niños a punto de morir porque unos 60.000 inmigrantes y refugiados siguen atrapados en Grecia, entre ellos 20.000 niños y unos 2.400 menores no acompañados, viviendo en una situación “dura y desesperada” que podría empeorar a partir de agosto, ya que muchas de las ONG que les prestan ayuda dejarán de recibir fondos de la UE, alerta Save the Children.
Y que sería imperdonable aunque tan solo fuera uno, un niño tan solo,  «muerto niño, muerto mío,/ Nadie nos siente en la tierra/ donde haces caliente el frío» que diría el poeta de Orihuela.
Lo sabemos. La vida de Miguel Hernández, sobre todo la que invade el poemario Viento del pueblo, está cargada de angustia y dolor; lo que le lleva al compromiso y en  definitiva, a la esperanza que tenían sus textos como bandera de sus poemas, incluso en sus últimos momentos, y que ha sobrevivido a su propia muerte.
Paralelismos forzados en dos “biografías-sintesis” que recogió el  periodista Alejandro Torrús: Por un lado un Miguel Hernández completamente destrozado y harapiento que cruzó huyendo  la frontera que separa España con Portugal. Quiso vender el reloj de oro que le había regalado el futuro Premio Nobel de Literatura Vicente Aleixandre y con ese dinero , desde allí coger un barco para América. En definitiva, huir de la barbarie. Delatado y entregado, moriría tres años después en una cárcel enfermo de tuberculosis.
Y por otro, Bahar, refugiada de Siria, que  huía del ISIS y de la Guerra de Siria y que vio como su marido fue brutalmente asesinado por participar en las protestas de la primavera árabe en Siria. Decidió viajar a Dinamarca escondida en una caja parecida a un ataúd y sobreviviendo a base de dátiles. Lo consiguió.
Para que miles de ciudadanos sirios – o de cualquier otro punto de la tierra – continúen llamando la atención y suscitando ayuda para que su final pueda ser diferente al del poeta, proyectos como este u otros que tú mismo amable lector o tu grupo generen, son imprescindibles. La hospitalidad es tarea de pequeños y grandes . Y muchas son las instituciones de Iglesia que lo hacen ( Red Migrantes con Derechos, Campaña por la Hospitalidad del SJM ,  etc ) junto con otras instituciones y asociaciones civiles Ya que el gobierno no facilita su llegada, opciones como la que os narro nos la acercan para seguir reclamando. No solo los imprescindibles  pasillos humanitarios tan bien planteados por la ejemplar Comunidad de San Egidio. Sino también trabajando con este y otros pasos por la reforma integral sobre las líneas de actuación política de cara a acoger, proteger, promover e integrar a los emigrantes y refugiados ( los verbos son del papa Francisco)  en una labor que vaya más allá de  tapar grietas al sistema.
Entre todos haciendo verdad lo que Miguel Hernandez gritaba en la dedicatoria de Viento del Pueblo (1936-1937):« Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplando a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas. Hoy, este hoy de pasión, de vida, de muerte, nos empuja de un imponente modo a ti, a mí, a varios, hacia el pueblo. El pueblo espera a los poetas con la oreja y el alma tendidas al pie de cada siglo.»
Un pueblo inmenso, pueblo de “refugiados”, calificativo que añadimos nosotros con atrevimiento aun a riego de romper el encanto del mismo verso. Vientos del un pueblo que a todos nos llaman a “esparcir  el corazón y a aventar la garganta”.
Quizás sea solo la poesía lo que nos queda ante el silencio de la administración pública. Los recursos para obtener la acogida y/o la reubicación  a través de las peticiones legales, no han dado resultado alguno.
Quizás en este aniversario de Miguel Hernández, lo único que ya “nos queda sea la palabra” que diría Blas de Otero. O los versos de Celaya hablando de la “poesía como arma de futuro” .
Quizás el año que viene nos olvidemos que el 28 de marzo de 1942 Miguel Hernández fallecía en el Reformatorio de Adultos de Alicante. Lo hacía muy herido  y con los ojos abiertos. Nunca se negaba a mirar. Nadie consiguió cerrárselos. “No lo sé. Fue sin música./Tus grandes ojos azules/abiertos se quedaron bajo el vacío ignorante,/cielo de losa oscura,/masa total que lenta desciende y te aboveda,/cuerpo tú solo,/inmenso,/único hoy en la Tierra,/que contigo apretado por los soles escapa”, escribió Vicente Aleixandresobre su amigo Miguel.
Quizás esos ojos estén contemplando la tragedia de nuestro tiempo. La global tragedia del refugiado a la que cualquiera y desde cualquier acción, sitio, letra, o verso hemos de responder .
«Que mi voz suba a los montes / y baje a la tierra y truene, / eso pide mi garganta / desde ahora y desde siempre./ Acércate a mi clamor, / pueblo de mi misma leche, / árbol que con tus raíces / encarcelado me tienes, / que aquí estoy yo para amarte / y estoy para defenderte / con la sangre y con la boca / como dos fusiles fieles. / Si yo salí de la tierra, / si yo he nacido de un vientre / desdichado y con pobreza, / no fue sino para hacerme / ruiseñor de las desdichas, / eco de la mala muerte, / y cantar y repetir / a quien escucharme debe / cuanto a penas, cuanto a pobres, / cuanto a tierra se refiere ».
Quizás por eso escribo. Por eso canto. Por eso escogí hoy su eco.
José Luis Pinilla
entreParéntesis