Tuesday, February 26, 2013

Hacia el Cónclave; grandes maniobras



Empiezan las conversaciones informales entre los cardenales, Muchos italianos apuestan por Scola. También tendrán un papel central los estadounidenses

GIACOMO GALEAZZICIUDAD DEL VATICANO
Grandes maniobras para la sucesión. Ya comenzaron los “pourparlers” entre los cardenales, incluidos Sodano y Ruini, que tienen más de 80 años. Muchos italianos piden el consejo de Scola para consolidar el frente y evitar una fractura como la que se dio entre Benelli y Siri en 1978 y que abrió el camino a Wojtyla. Seguramente los estadounidenses también tendrán un papel central. Son de los primeros que afrontaron el escándalo de la pederastia, están en la vanguardia de la Iglesia católica en cuestiones clave relacionadas con la sociedad secularizada (se ha visto en las fricciones con la administración Obama en relación con temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo o el aborto) y representan el mayor aporta a las cajas de la Santa Sede. Es difícil que la Iglesia esté lista para un Pontífice africano o asiático, continentes que tienen muy poca representación en el Cónclave.


Como sea, el elegido tendrá que seguir el programa de la “purificación” ratzingeriana como programa de gobierno. El camino ya está indicado, y el perfil del sucesor todavía parece una nebulosa. Hay algunos que juegan incluso la carta de la autoironía. El cardenal Carlos Amigo Vallejo, arzobispo emérito de Sevilla, aseguró que está convencido de que no será él el Papa, porque «ya he hablado varias veces con el Espíritu Santo y hemos llegado a un acuerdo». En una entrevista radiofónica, Amigo (de 79 años) dijo que no tiene candidatos preferitos para el próximo Cónclave y añadió que el sucesor de Benedicto XVI debe ser una persona con los ojos bien abiertos, para ver lo que la gente necesita, además de tener un corazón inmenso, para estar dispuesto a servir. El purpurado español también dijo que los cardenales, como todos los seres humanos, pueden cometer errores y es por ello que en la elección de un nuevo Papa tienen que pretar mucha atención a lo que dice el Espíritu Santo, a través de las mediaciones humanas.



El arzobispo de Washington, Donald William Wuerl, uno de los cardenales estadounidenses que figura en la lista de los “papables”, contó durante su última homilía en la catedral de la ciudad antes de partir hacia Roma que sentía mucha «emoción, pero también aprehensión». Lo que se necesita, según el purpurado estadounidense, es un Papa que tenga la energía y la presencia necesarias para afrontar los enormes desafíos que la Iglesia tiene en su camino. También Leonardo Sandri y Jorge Mario Bergoglio, los dos argentinos que participarán en el Cónclave, son considerados como “papables” potenciales: el primero por us influencia en la Curia y el segundo por su prestigio internacional, que le procuró el segundo lugar en el Cónclave de 2005.


La candidatura de Angelo Scola sigue teniendo bastante peso. Es un hombre de una cultura inmensa y compartió la experiencia con Ratzinger en la revista “Communio”, además de haber demostrado grandes dotes en Venecia antes de convertirse en arzobispo de Milán. Podría, de cualquier manera, obtener el voto de los italianos, que son el grupo con mayor representación en el C’onclave (28 electores).


El comienzo del Cónclave, explicó el padre Federico Lombardi, será establecido por los cardenales que se reunirán en las congregaciones generales. Lo que es cierto es que hay pocas certezas sobre el Cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI. O tal vez una: que no hay, como lo hubo en 2005, un candidato como Joseph Ratzinger. Claro, algunas candidaturas se están consolidando, pero la situación inédita que provocó la renuncia del Papa crea esta indeterminación en cuanto a las perspectivas y no cancela el espacio para las sorpresas o las alianzas imprevistas. Una situación implícita en la misma figura de Benedicto XVI. Hombre de Iglesia vinculado a la tradición, pero capaz de llevar a cabo un gesto revolucionario. Parte integral del “establishment” wojtyliano y, al mismo tiempo, ajeno a los juegos de la corte. Guía suprema de la Curia Romana, a la que, con un anuncio histórico, dio una “bofetada” con su renuncia.



Podría tener cierta validez una especie de ley “pendular”: después de un Papa anciano y cercano a la Curia, la elección de los cardenales podría ir a un purpurado más joven y, tal vez, de una diócesis alejada de Roma. En los encuentros informales, algunas facciones indican que hay ciertas preferencias por el Papa-Secretario de Estado. Pero, en ausencia de un súper candidato, los curiales saben muy bien que los escándalos como “vatileaks” los han debilitado. Por ello también proponen la carta de un cardenal extranjero. Pero los “extracuriales” no tienen la fuerza necesaria como para imponer a un candidato y podrían aceptar un compromiso, un acuerdo: un Secretario de Estado que represente a Roma. La propuesta de los extracuriales indica al capuchino estadounidense O’Malley, que luchó en contra de la pederastia en Boston, y como Secretario de Estado, Angelo Becciu (actual sustituto y ex nuncio en Cuba). O’Malley enseñó literatura española y portuguesa en Washington y comparte con Becciu el apoyo de la Iglesia del silencio cubana.

Otros grupos proponen a un Papa italo-curial (Scola, por ejemplo) con un Secretario de Estado como Sandri (ministro vaticano para las Iglesias Orientales) o, con el plácet de Bertone, Mauro Piacenza. Si ninguna de estas posibilidades se impone, entran en juego los candidatos intermediarios: Bagnasco, Scherer (arzobispo de Sao Paulo y miembro de la comisión del IOR, por lo que goza de prestigio en la Curia y entre los “romanos” como Bertone) o el canadiense Ouellet, que el el prefecto de los Obispos y podría obtener los votos de los curiales y de los norteamericanos.

Vatican Insider

No comments: